Puerto Rico anunció este lunes que había hecho una oferta a sus acreedores financieros para reducir un tramo de US$49.200 millones de su deuda en cerca de un 46%, a US$26.500 millones.

El plan, parte de los esfuerzos del Estado libre asociado a Estados Unidos para resolver su carga de deuda de US$70.000 millones, ofrecería a los acreedores reducciones en pagos en virtud a un intercambio de deuda.

Pero les daría la oportunidad de compensar la diferencia a través de una emisión por separado de bonos, cuyo pago sería dependiente del crecimiento futuro de la isla.