México. Las operaciones con criptomonedas estarán reguladas bajo la figura de activos virtuales en caso de que la Iniciativa de Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera sea aprobada por el Congreso mexicano.

Sólo podrán realizarse operaciones con aquellas criptomonedas autorizadas por el Banco de México (Banxico), de acuerdo con una serie de criterios establecidos en la regulación.

“Un activo virtual es una representación de valor registrada electrónicamente y utilizada entre el público como medio de pago para todo tipo de actos jurídicos y cuya transferencia únicamente puede llevarse a cabo a través de medios electrónicos”, según consta en el anteproyecto de ley fintech.

“Es la primera vez en el mundo que el bitcoin se reconoce de manera tan explícita como un medio de pago”, dijo Felipe Vallejo, director de Asuntos Regulatorios y de Política Pública de Bitso, una empresa mexicana de servicios financieros dedicada a la creación de productos mediante la tecnología de Bitcoin, la criptomoneda más popular hasta el momento, con una capitalización de mercado de más de US$70.000 millones.

Operaciones con criptomonedas. Las Instituciones de Financiamiento Colectivo, Instituciones de fondos de pago electrónico, las sociedades autorizadas para operar con modelos novedosos y las instituciones de crédito ya reguladas son las entidades que podrían realizar operaciones con criptomonedas o activos virtuales.

“Se trata de que no se nos olvide que esto es un fenómeno mundial, porque si empezamos a crear cosas sin voltear a ver el mundo, nos vamos a quedar solos”, dije un técnico.

De acuerdo con la regulación, además de solicitar su registro como ITF ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, las empresas que pretendan realizar operaciones con criptomonedas deberán solicitar autorización del Banxico.

Para seleccionar las criptomonedas autorizadas, el banco central  tendrá que tomar “en cuenta, entre otros aspectos, el uso que el público dé a las unidades digitales como medio de cambio y almacenamiento de valor así como, en su caso, unidad de cuenta; el tratamiento que otras jurisdicciones les den a unidades digitales particulares como activos virtuales, así como los convenios, mecanismos, reglas o protocolos que permitan generar, identificar, fraccionar y controlar la replicación de dichas unidades”.

Bitso cree que el proyecto de ley fintech es una buena regulación con áreas de mejora. “Lo que proponemos es que en la ley se establezcan solamente los principios generales y que los detalles se vayan a secundarias, para que si la industria cambia, no tengas que regresar al Congreso a explicar un tema sumamente complejo”, dijo Felipe Vallejo.

El libro de contabilidad. De acuerdo con el anteproyecto de ley, las ITF que realicen operaciones con activos virtuales, como las criptomonedas, deberán llevar un registro de cuentas sobre los movimientos y transacciones, el cual permita identificar al titular de los recursos.

Este es un requisito que las empresas como Bitso tienen cubierto gracias al blockchain, que Vallejo define como el libro de contabilidad de las criptomonedas. 

El blockchain es una una base de datos formada por cadenas (chain) de bloques de información (block), lo que evita la modificación de cualquier dato una vez que este haya sido añadido a la cadena, esto garantiza que una criptomoneda no pueda ser gastada en dos ocasiones, lo que elimina la posibilidad de falsificación.

Otra ventaja del blockchain es que esta tecnología hace que todas las operaciones con criptomonedas sean inmutables y completamente rastreables, debido a que la información de cada transacción se almacena de forma permanente en los bloques de la cadena.    

En el proyecto de regulación se establece que las instituciones de fondos de pago electrónico tendrán que evaluar por medio de terceros independientes que se cumplan “las medidas de seguridad de información, uso de medios electrónicos y continuidad operativa que dichas instituciones deben observar conforme a las referidas disposiciones”.

Las características de estas evaluaciones estarán a consideración de la CNBV y el Banco de México

De acuerdo con Vallejo, buena  de la tecnología que hace posible el funcionamiento del blockchain es provista por compañías que prestan sus servicios en países extranjeros, sobre todo en Estados Unidos, ya que los requerimientos técnicos necesarios para proveer estos servicios aún no han tenido la suficiente penetración en México.

En opinión de Vallejo, la figura de los terceros independientes que evalúen o auditen a las ITF puede poner en riesgo la continuidad del funcionamiento de estas tecnologías, ya que si es necesario auditar a un proveedor en el extranjero, se podría detener el flujo de las operaciones durante este tiempo.   

“Se trata de que no se nos olvide que esto es un fenómeno mundial, porque si empezamos a crear cosas sin voltear a ver el mundo, nos vamos a quedar solos”, dijo Vallejo.