La agencia internacional de calificación de riesgo Moody's estimó hoy que serán positivos para Brasil los efectos de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 que se realizarán del 5 al 21 de agosto próximo, aunque de manera breve.

Moody's afirmó en un comunicado que el evento deportivo traerá "mejorías duraderas en infraestructura, así como un aumento temporal en la recaudación de impuestos", aunque ello no evitará que el país sudamericano salga de la profunda crisis económica que vive.

La calificadora calculó que durante los Juegos Olímpicos visitarán la ciudad brasileña unas 350.000 personas, algo que tendrá un impacto positivo en la recaudación de impuestos, pero de corto plazo.

"No obstante, los impactos generales por los Juegos serán mínimos para la mayoría de las compañías. Consistirán en un aumento temporal de las ventas y beneficios intangibles de marketing (mercado) relacionados a la exposición generada", apuntó.

Para la agencia, los Juegos generarán cerca de US$7.100 millones en inversiones en infraestructura en la región metropolitana de Río de Janeiro, lo que equivale casi al total invertido en las 12 ciudades que fueron sede de la Copa Mundial de Brasil 2014.

"Las inversiones para los Juegos Olímpicos supondrán mejoras de largo plazo en la infraestructura de transportes y movilidad urbana", señaló Moody's.

La firma consideró que "una cuarta línea de Metro conectará el sur de la ciudad con el principal parque olímpico en Barra da Tijuca (oeste) y el proyecto sobre el tranvía ayudará a revitalizar la región central de la ciudad".

De acuerdo con la calificadora, los préstamos de bancos para financiar proyectos Olímpicos tendrán un impacto limitado, debido a que el total de créditos para infraestructura de los Juegos es "una pequeña fracción de la cartera de crédito de estas instituciones".

"El boom Olímpico para las compañías de ingeniería y construcción ya pasó, una vez que la mayoría de los proyectos ya fueron concluidos o están muy próximos de ello", sostuvo Moody's.

La empresa quitó en febrero pasado el grado inversor a Brasil, que previamente perdió la calificación de buen pagador por parte de las otras dos grandes agencias internacionales de calificación de riesgo, Standard and Poor's y Fitch.

Las agencias optaron por rebajar la nota de Brasil debido a la grave crisis económica y política en el país, cuya economía se contrajo 3,8% en 2015 y lo hará en 3,86% este año, según las estimaciones del mercado financiero.

A ello se suma un aumento en el desempleo, inflación y una previsión oficial de déficit público de US$27.600 millones para 2016.