Los resultados de la decimosegunda Encuesta de Expectativas Empresariales de la consultora Deloitte confirmaron el incremento del pesimismo de los agentes privados sobre la marcha de la economía y su negocio a futuro. El 61% de los encuestados prevé un deterioro de la política económica (50% leve y 11% fuerte) para el próximo año, un aumento sustantivo respecto al 17% que se inclinaba por esa percepción en la edición de mayo. Asimismo, se registró una fuerte disminución en las respuestas favorables, donde el porcentaje que espera una mejora pasó de 34% a apenas 2%. De esta forma, los empresarios son bastante pesimistas sobre la gestión de la economía para enfrentar un contexto más adverso.

En tanto, interrogados acerca de los planes de inversión de sus compañías, el 45% de los participantes señaló que los ha revisado a la baja, el mismo porcentaje manifestó no haberlos ajustados, mientras que un 10% lo elevó.

En tanto, interrogados acerca de los planes de inversión de sus compañías, el 45% de los participantes señaló que los ha revisado a la baja, el mismo porcentaje manifestó no haberlos ajustados, mientras que un 10% lo elevó.

Cuando se los consultó por los planes de contratación de personal, las respuestas fueron más negativas: el 53% los revisó a la baja sus planes y el 41% no los cambió. Si bien el 56% de los encuestados indicó que no tiene planeado modificar la dotación de personal durante el próximo año (frente al 68% de la edición anterior), aumentó el porcentaje de quienes esperan reducirla, desde 24% en mayo hasta 37% en la última edición.

El 90% de los 324 gerentes y altos ejecutivos de compañías grandes y medianas que respondieron el relevamiento de Deloitte durante setiembre y octubre consideró que la situación económica del país ha empeorado en el último año (25 puntos porcentuales más que en la edición pasada y el registro más alto desde que se inició el relevamiento en 2010), mientras que el 10% restante opina que está igual.

En la misma línea, la visión sobre las condiciones actuales del clima de negocios siguió empeorando. Los juicios positivos (que apuntan a que el clima de negocios es "bueno" o "muy bueno") pasaron de 42% en mayo a sólo 19% en esta oportunidad, alcanzando un nuevo mínimo en la historia de la encuesta.

Las perspectiva a futuro tampoco son muy alentadoras. El 65% de los empresarios espera un "empeoramiento" del clima de inversiones, lo que implica un incremento de 13 puntos respecto a la medición que se realizó en mayo.

Casi el 50% de los participantes prevé un crecimiento del PIB entre 1% y 2% para los próximos tres o cuatro años, muy por debajo de la media de 2,7% que tiene como referencia el equipo económico. Las perspectivas de inflación están bastante alejadas del rango meta de 3% a 7% que maneja el Banco Central. Para 2016 los ejecutivos esperan un alza de precios de 10% en promedio y de 8,6% para dentro de tres o cuatro años. Por otro lado, el 70% de los encuestado espera un dólar por encima de $ 32 para dentro de un año, mientras que un 25% se inclina por el rango de $ 31 a $ 32.

Los ejecutivos de las compañías relevadas también están sufriendo en carne propia el menor dinamismo y desaceleración que está procesando la economía doméstica.

El 48% de los ejecutivos considera que la situación general de su empresa está peor que hace un año atrás (contra el 35% de mayo), el 43% dice que está igual y solamente el 15% que está mejor. En tanto, las previsiones para el próximo año van en la misma sintonía. El 44% de los ejecutivos espera que la situación general de su empresa empeore, otro 37% se inclina a que permanezca igual y apenas un 19% prevé un repunte. El 70% de los empresarios continúa mencionando el incremento de los costos como uno de los tres principales desafíos que enfrenta su empresa. La escasez de la demanda escaló al segundo lugar en el ránking (con el 45% de las menciones), ocho puntos por arriba de la medición de mayo.