Los bancos centrales reforzaron la supervisión de los mercados de divisas en torno al referendo sobre una salida de Reino Unido de la Unión Europea, exigiendo actualizaciones de las principales mesas de operaciones cada seis horas durante la semana pasada, dijeron este lunes fuentes de la industria.

Un banquero de un importante prestamista global dijo que las llamadas, nunca antes realizadas con esa frecuencia, fueron vistas como una señal de que los funcionarios estaban preocupados de que una votación a favor de la opción "Brexit" desencadenará el tipo de problemas vistos tras el colapso de Lehman Brothers en el 2008.

La Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco de Inglaterra (BOE, por su sigla en inglés) y el Banco Central Europeo declinaron hacer comentarios sobre las llamadas, su contenido y objetivos.

Sin embargo, algunos funcionarios señalaron una promesa general del BOE y otros bancos centrales para aumentar la supervisión de los mercados en torno a la votación y dijeron que las llamadas eran evidencia de una mayor -y hasta ahora exitosa- coordinación en sus esfuerzos de regulación.

El BOE dijo antes de la votación que podría realizar controles diarios de los niveles de financiación de los prestamistas en caso de ser necesario.

También se ha convertido en la norma que, en momentos de tensión, el BCE compruebe con más frecuencia la liquidez a corto plazo de los bancos o la situación en los mercados de divisas o de derivados.

"Estas llamadas han estado ocurriendo. Creo que reflejan un enfoque más sistemático y moderno de los reguladores", dijo una fuente de la industria.