La mañana de este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer las cifras del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de febrero, con el que se calcula la inflación.

¿Qué mide?. El Índica Nacional de Precios al Consumidor permite medir la inflación, que es el aumento de precios de los productos en una economía a través del tiempo.

Los datos de febrero. El INPC mostró un incremento de 0.44% en febrero, lo que llevó la tasa de inflación anual a 2.87 por ciento.

La inflación subyacente, que elimina productos de alta volatilidad y no obedecen a oferta y demanda, aumentó 0.36% en el mes a 2,66% de manera anual.

El componente no subyacente, que incluye energéticos y agropecuarios, avanzó 0.68% mensual a 3.49% anual.

Puntos relevantes. Se trata de la tasa de inflación anual más alta desde junio del año pasado.

El componente que contribuyó más al incremento anual de los precios fue el de mercancías no alimentarias. Éste es el más sensible a movimientos del tipo de cambio y en febrero alcanzó un incremento anual de 3.16 por ciento. Su aumento explica una quinta parte de la inflación.

Pese a esto la inflación subyacente, que permite observar presiones inflacionarias, no vio un gran incremento en el mes.

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¿Bien o mal?. Ya se había anticipado que la inflación aumentaría por dos motivos: la disipación de efectos en el cálculo por la baja en servicios de telefonía del año pasado y el traspaso de la depreciación a los precios. Esto es evidente en el componente de mercancías no alimentarias.

Se espera que la inflación supere el 3% en los próximos meses para regresar a este nivel hacia fin de año.

El objetivo de inflación del Banco de México es de 3%, más/menos un punto porcentual. La inflación de febrero se encuentra dentro de este rango. Además, la inflación subyacente se mantiene en un nivel que es consistente con un entorno de bajo crecimiento.