A pesar de que México mantendrá un crecimiento del Producto Interno Bruto en 2016 de alrededor de 2%, se trata de un avance importante considerando el entorno internacional adverso, ya que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) prevé una recesión, con una caída del PIB de 1,9%, en las economías de Sudamérica.

Asimismo, el Banco Mundial estima que México crecerá este año 2,5%, mientras que Brasil caerá 4% y Argentina retrocederá 0,5%.

El organismo internacional explica que la región de América Latina, en general, se está contrayendo, pero existen considerables divergencias.

“América del Sur, en especial, se ve sumamente perjudicada, ya que tres grandes economías, como Argentina, Brasil y Venezuela, se encuentran en recesión. Las economías de otros países sudamericanos, incluidos Bolivia, Chile y Colombia, también se han desacelerado”, asegura.

“En cambio, la subregión de México y América Central ha registrado un crecimiento relativamente más sólido debido a sus lazos económicos estrechos con los Estados Unidos, que crece de manera constante”, enfatiza.

Expectativas. El futuro de México también es mejor incluso comparado con economías maduras.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la decisión británica de abandonar la Unión Europea (UE) se traducirá en una desaceleración económica de la eurozona, de 1,6% a 1,4% entre 2016 y 2017, y con riesgos aún mayores de baja.

Luego de que Standard & Poor’s despojara de su máxima calificación al Reino Unido, tras su decisión de separarse de la UE, recortó las perspectivas de las notas de la mayoría de los bancos británicos, dado que los riesgos de acontecimientos económicos adversos se han elevado.

El deterioro en algunos bancos de Italia y Portugal alertan sobre posibles riesgos de quiebra de entidades financieras.

El Brexit vino a deteriorar el panorama global, y México no escapó a esta ola, de gran volatilidad internacional, por lo que el país sufrió una mayor depreciación del peso frente al dólar, que llevó al Banco de México a subir sus tasas de interés hasta 4,25%.

Debido a ello, la mayoría de grupos financieros recortaron su previsión del PIB para México en algunas décimas. Barclays prevé que México crecerá 1,9% el presente año. Finamex Casa de Bolsa estima que el efecto Brexit costará 4 décimas de crecimiento a México, por lo que avanzará 2%.

Carlos Ponce, director general adjunto de Grupo Financiero BX+, explicó que desde su punto de vista la factura sobre el crecimiento por el efecto Brexit y el alza de tasas de Banxico no se resentirá en 2016, pero sí se reflejará en un menor crecimiento de la economía en 2017, con un avance del PIB de 2,6%, mientras su previsión anterior era de 3%.

Detalló que el mayor costo del dinero no tendría una afectación en el crecimiento de 2016 debido a que el impacto se refleja en el mediano plazo, por lo que dejaron sin cambio su proyección de un aumento del PIB 2,3% durante el presente año.

Pero aún bajo este panorama, México tiene un futuro más prometedor que la mayoría de las economías del subcontinente y de muchas economías industrializadas.

Félix Boni, director general de análisis de HR Ratings, proyectó que el PIB crecerá entre 2,3% y 2,5% este año, lo cual “si bien para algunos es un crecimiento decepcionante, no está nada mal comparado con el avance de los países ricos y emergentes, con excepción de China e India”.

Por ejemplo, en los últimos cuatro trimestres, la economía mexicana registró un crecimiento promedio de 2,54%, mientras que Estados Unidos lo hizo en 2,23%, puntualizó.

Desafíos. Acerca de los riesgos que enfrentan los países de AL, el Banco Mundial advierte que “si siguen bajando los precios de los productos básicos, es probable que la caída de los ingresos fiscales y los ingresos provenientes de las exportaciones provoque un endurecimiento adicional de las políticas y afecte negativamente el crecimiento”.

“La deuda externa de toda la región ha aumentado, y gran parte de ella está denominada en divisas, particularmente en dólares estadunidenses. Si se producen nuevos aumentos en las relaciones de endeudamiento, dichos aumentos podrían conducir a reducciones de las clasificaciones del crédito soberano”, detalla.

Contrastes. “Las recesiones de Brasil y de Venezuela todavía no han llegado a un punto de inflexión y podrían ser más prolongadas de lo previsto anteriormente. Existe el riesgo de que estas recesiones se extiendan a otros países de la región”, recalca.

En comparación con América del Sur, la subregión de México y América Central tiene una vinculación mucho más estrecha con la economía estadunidense, a través del comercio, las inversiones y los flujos de remesas. Se prevé que el crecimiento permanezca, en general, sin variaciones en 2016, debido al descenso prolongado de los precios de los productos básicos agrícolas y a las medidas de consolidación fiscal que se están adoptando en toda la subregión.

En el periodo 2017-18, se debería producir un aumento modesto del crecimiento, ya que la depreciación real de las monedas nacionales estimula las exportaciones netas y la economía estadounidense continúa expandiéndose.

Según estimaciones, el consumo de los hogares continuará recuperándose, a medida que los ingresos reales se vean favorecidos por la baja inflación y el descenso del desempleo, particularmente en México. También se espera un fuerte crecimiento de la inversión en México, a medida que se materialicen los beneficios de las reformas estructurales.