La inflación del consumidor de China creció en junio a su menor ritmo desde enero porque cedieron los incrementos en los precios de los alimentos, mientras que los precios al productor extendieron su caída, reforzando la visión de que serán necesarios más estímulos del Gobierno para apoyar a la economía.

El índice de precios al consumidor (IPC) subió un 1,9% en junio frente al año anterior, comparado con un aumento del 2% en mayo, dijo el domingo el Buró Nacional de Estadísticas. Analistas esperaban un alza del 1,8%, según un sondeo de Reuters.

Los precios al consumidor han permanecido bajos comparados con la meta oficial de alrededor del 3% para este año, indicando una demanda persistentemente débil en la segunda mayor economía del mundo.

Los precios de los alimentos subieron un 4,6 por ciento en junio, frente al 5,9% del mes previo.

"En nuestra opinión, mientras China reitera la importancia de una reforma del lado del suministro por preocupaciones de deuda y de sobre capacidad, las autoridades todavía necesitan estimular la demanda para poder lograr su meta de crecimiento", dijo Zhou Hao, economista senior de mercados emergentes de Asia en el Commerzbank en Singapore, en un reporte.

Los líderes de China han establecido un objetivo de crecimiento económico del 6,5% al 7% para este año. La economía se expandió al 6,9% el año pasado, es su menor crecimiento en un cuarto de siglo.

Las preocupaciones sobre los potenciales efectos colaterales por la separación del Reino Unido de la Unión Europea han reforzado las expectativas de que Pekín lanzará mayor apoyo pronto.