La elite empresarial y política del mundo se encontrará en los Alpes suizos esta semana para su reunión anual en la que realizará una serie de proyecciones, pero la historia sugiere que es probable que los expertos caigan en malinterpretaciones.

Más de 1.500 líderes empresariales y 40 jefes de Estado o de Gobierno participarán en la reunión entre el 21 y el 24 de enero del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) en el que se abordarán temas que irán desde los precios del petróleo hasta el futuro de internet.

Conoce aquí los temas. Este año, la reunión se realiza en medio de preocupaciones tras los atentados en París, el radical programa de estímulo que evalúa el Banco Central Europeo y la fuerte valorización del franco suizo.

En los últimos años, la certeza de las predicciones de Davos ha sido dispar.

En 2012, el economista Nouriel Roubini -apodado Dr. Doom (Doctor Catástrofe) luego de que auguró la crisis hipotecaria sub-prime de Estados Unidos- predijo que Grecia iba a dejar la zona euro en el plazo de un año.

Eso no ha pasado, pero las especulaciones sobre una salida de Grecia -escenario conocido como "Grexit"- están otra vez en la agenda, a tiempo para el foro de este año.

Pero el año pasado, nadie vio venir la anexión de Rusia de Crimea, el alzamiento del Estado Islámico o que los precios del petróleo caerían a US$50 por barril.

También en 2014, el presidente del Banco de Japón dijo que la situación es su país estaba "completamente cambiada". Doce meses después de esa declaración la economía japonesa está de vuelta en la recesión.

El punto más bajo para las predicciones fue enero de 2008. Pese a los indicios de la crisis subprime en Estados Unidos, Davos falló abrumadoramente en avisar del estallido que se produciría ocho meses después, con el colapso de Lehman Brothers.

De hecho, el ánimo optimista de 2008 se resume en las palabras de Bader Al Sa'ad, jefe de la Autoridad de Inversión de Kuwait, que dijo que las ofertas en el sector financiero de Estados Unidos representaban "una oportunidad de inversión pura".

Pero Davos sí ha tenido éxito en divisar algunas mega tendencias, como el surgimiento de los mercados emergentes y más recientemente con el reequilibrio del crecimiento económico en Estados Unidos, conducido por el gas de esquisto.

El espíritu de la reunión en los Alpes tiene mejores credenciales cuando se le mira desde la perspectiva de la comunidad de negocios en su conjunto.

Un sondeo anual de confianza entre los presidentes ejecutivos muestra que ellos tenían una idea razonablemente buena de lo que se venía en 2007, 2009 y los últimos tres años.

Claro que para la mayor parte de los 2.500 participantes, el evento se trata más de hacer contactos y de intercambio de ideas que de presentar predicciones firmes.