México DF. El economista José Antonio Meade fue designado este viernes como nuevo secretario de Hacienda de México, una dependencia que conoce desde adentro, donde destacó como hábil negociador político.

El funcionario, doctor en economía por la Universidad de Yale, sustituye en el cargo a Ernesto Cordero, quien renunció para buscar la candidatura a la presidencia por el oficialista Partido Acción Nacional (PAN).

Meade, aficionado a la lectura e hincha del club de fútbol Pumas, goza de la simpatía de legisladores de todas las fuerzas políticas, pero asumirá el cargo en un difícil momento, cuando la oposición está enfrascada en la carrera hacia las elecciones presidenciales del 2012 y sin ánimo de aprobar reformas.

A Meade le tocará negociar el presupuesto para el 2012 en momentos en que el país debe ser muy cauteloso debido a su alta exposición a las crisis de Estados Unidos, que actualmente enfrenta nuevas turbulencias económicas.

Por otro lado, se espera que el opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) presione por más dinero para los estados -gobierna en la mayoría-, al tiempo que el Estado debe aportar un monto millonario a la principal autoridad electoral para financiar los comicios presidenciales.

Nacido el 27 de febrero de 1969, Meade se desempeñaba desde inicios del 2011 como secretario de Energía y su llegada a la Secretaría de Hacienda lo convierte, junto con Cordero, en uno de los funcionarios más jóvenes en ocupar el cargo.

Meade se desempeñó como subsecretario de Hacienda entre finales del 2007 y comienzos del 2011 y fue en este periodo cuando su fama para cabildear creció como la espuma.

De hecho, para muchos analistas, el funcionario fue la pieza clave en las discusiones sobre el presupuesto con el Congreso, gracias a su carácter moderado y afable.

Su historial en Hacienda también incluye la subsecretaría de Ingresos y la dirección general de banca y ahorro.

Para el mercado financiero, su retorno a Hacienda representa la continuidad de la estricta disciplina fiscal que ha seguido México por años, y que le ha valido contar con el grado de inversión de las tres grandes agencias calificadoras.

Negociaciones G-20. Una de sus principales tareas al frente de la Secretaría de Hacienda será dirigir el próximo año las conversaciones del G-20, que agrupa a naciones desarrolladas y emergentes, además de buscar formas de aumentar la alicaída recaudación tributaria en una atmósfera de desaceleración económica.

El hecho de que el funcionario es hijo de Dionisio Meade, un asesor legislativo clave del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), y de que se le vincule con el priísta Francisco Gil Díaz, secretario de Hacienda durante el gobierno de Vicente Fox (2000-2006), no ha impedido su cercanía con todas las fuerzas políticas.

El economista, con mención honorífica del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) -alma mater del presidente Felipe Calderón, del jefe del banco central, Agustín Carstens, y del propio Cordero- también es licenciado en derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Como servidor público, su trayectoria incluye cargos en la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB) y el Banco Nacional de Crédito Rural (Banrural).

Ha sido también profesor de economía en el ITAM y ha publicado diversos artículos en temas de Microeconomía y Análisis Económico del Derecho.