Quito. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció este martes un plan de ajuste del Estado para enfrentar las dificultades económicas que atraviesa el país por una serie de choques externos, como el desplome del precio del petróleo.

"En 2016 las cosas empeoraron, iniciamos el año con el desplome del mercado petrolero situándose el precio de nuestro crudo por debajo del mítico piso de US$20", expuso el mandatario durante la rendición de su Informe a la Nación ante la Asamblea Nacional (Poder Legislativo).

El crudo es el principal producto de exportación del país sudamericano, que en 2015 dejó de recibir ingresos por más de US$7.000 millones por exportaciones del hidrocarburo.

Mientras tanto, de enero a marzo pasados, dejó de recibir US$1.240 millones adicionales respecto al mismo período de 2015, indicó Correa.

"El promedio en 2016 ha sido tan solo de US$28" (el precio del barril de crudo), destacó tras anotar que "ya de por sí es bastante malo" debido a que el presupuesto del Estado de 2016 se estructuró con valor de US$35.

Asimismo, indicó que ha sido una "obsesión" de su gobierno la austeridad, y muestra de ello, es la reducción entre el 5 y 10% de los salarios en el nivel jerárquico superior de todo del sector público, así como, la reducción de viáticos, entre otras medidas.

El mandatario informó que el plan de ajuste del Estado incluye la eliminación de seis instituciones públicas, de 12 viceministerios, y la liquidación, fusión y apertura de alianzas público-privadas en empresas públicas.

Además, contempla la venta o apertura al capital público-privado de la Empresa Estatal de Aviación Transportes Aéreos Militares Ecuatorianos (Tame), y de la Empresa Pública Cementera del Ecuador (Epce), entre otras.

Correa anunció, además, que se inició un proceso de optimización de embajadas, consulados, agregadurías militares y policiales.

El jefe de Estado, que el 24 de mayo de 2017 dejará el poder tras concluir su tercer mandato, resaltó que durante estos años se ha reducido el gobierno en un tercio.

En 2015, se eliminaron 14 entidades públicas, se transformaron 12 y se crearon cinco, detalló.

Asimismo, indicó que ha sido una "obsesión" de su gobierno la austeridad, y muestra de ello, es la reducción entre el 5 y 10% de los salarios en el nivel jerárquico superior de todo del sector público, así como, la reducción de viáticos, entre otras medidas.

El mandatario mencionó que entre 2015 y 2016 el gobierno recortó US$6.000 millones, un 6% del Producto Interno Bruto (PIB), del presupuesto general del Estado, destinado a inversión.

Este ajuste se lo hizo "de tal manera que afecte lo menos posible a los más pobres y a la actividad económica, es el ajuste más fuerte de toda América Latina", apuntó.

El presidente agregó que el panorama económico es complejo, también por la apreciación del dólar, moneda que circula en Ecuador desde el año 2.000.

"El dólar se está apreciando fuertemente, exactamente lo contrario de lo que necesitamos en este momento, lo cual agrava la situación externa", indicó.