La Habana. El presidente cubano Raúl Castro dijo este lunes que sus planes de eliminar 500.000 empleos públicos en el primer trimestre del 2011 para reducir el peso del Estado y reactivar la economía socialista están retrasados.

La reducción de un 10% en las plantillas del Estado es un elemento central en las reformas económicas impulsadas por Castro, que autorizó la expansión del pequeño sector privado para absorber a los desempleados.

Hasta ahora hay pocas evidencias de despidos masivos, una perspectiva que ha generado ansiedad entre muchos cubanos acostumbrados a trabajar para el Estado desde la revolución de 1959.

Según la televisión estatal cubana, durante una reunión del Consejo de Ministros Castro "alertó que una tarea de esta magnitud que afecta de un modo u otro a tantos ciudadanos no puede enmarcarse en plazos inflexibles".

"Teniendo en cuenta el retraso en el inicio de este proceso, (Castro) orientó a ajustar el cronograma de su ejecución, al tiempo que reiteró la voluntad de que el Estado cubano no dejará a nadie desamparado", añadió la televisión.

La televisión cubana no explicó los motivos del retraso, ni tampoco dijo cuántas personas fueron despedidas hasta ahora.

Pero dijo que la velocidad del ajuste laboral dependería de la capacidad de crear "condiciones organizativas y legales" que garanticen el proceso.

Según la prensa estatal, el plan de Castro contempla la eliminación de hasta un millón de empleos públicos en los próximos cinco años.

El Gobierno ha dicho que los trabajadores "disponibles", un eufemismo para referirse a los despidos, podrán ser reubicados en sectores donde hay déficit de mano de obra como la agricultura, la construcción o la educación.

También podrán establecer pequeños negocios privados como cafeterías o ejercer oficios por cuenta propia.

En los últimos cuatro meses, más de 80.000 personas han sacado licencias para trabajar en el sector privado a cambio del pago de impuestos.