San Juan. La Hacienda de Puerto Rico recaudó en el ejercicio fiscal que acaba de terminar un 5,5% más que el año anterior, pero se quedó también en torno a un 5% por debajo de lo previsto en el presupuesto, con lo que acabó con un déficit de US$783 millones que este año quiere reducir a cero.

Estos son los datos preliminares difundidos por el Departamento de Hacienda de la isla sobre el ejercicio fiscal 2013-2014, que acabó el pasado 30 de junio. Una vez que el 15 de julio venza un periodo de prórroga previsto para el pago del impuesto de sociedades la recaudación podría aumentar algo.

De acuerdo con estas cifras, a las arcas públicas de la isla, en recesión económica desde hace ocho años, ingresaron US$9.037 millones, US$474,7 millones más que en el año anterior.

Sin embargo, el Gobierno había planeado que esa cifra fuera US$488 millones más alta, con lo que la recaudación final se quedó un 5,1% por debajo de lo que se había presupuestado.

La secretaria de Hacienda, Melba Acosta, explicó en un comunicado que el aumento de las recaudaciones de un año a otro se logró gracias al avance del 48,8% de los ingresos por el impuesto de sociedades (hasta US$1.286,5 millones), que sin embargo se quedó un 23,8% por debajo de lo previsto.

Además, se consiguió aumentar en un 17% anual la recaudación del impuesto especial sobre empresas extranjeras, que alcanzó los US$1.902,2 millones, aunque esa cifra es un 1,84% inferior a lo presupuestado.

Por lo que se refiere a la tributación sobre el consumo, la Hacienda boricua ingresó por el Impuesto sobre Valor y Uso (IVU) US$1.242 millones, un 6,8% más que un año antes pero un 22% menos de lo previsto.

En cuanto a los gastos del Gobierno, estos se redujeron un 5,37%, hasta US$9.245 millones, con lo que el déficit presupuestado se pudo reducir de US$820 a US$783 millones.

Este fenómeno de acabar el año sin que los gastos se ajusten a los ingresos es algo en lo que Puerto Rico lleva incurriendo desde hace más de dos décadas, pero la Administración actual se ha propuesto que el presupuesto del ejercicio fiscal que acaba de comenzar esté equilibrado.

Sin embargo, las casas acreditadoras y otros analistas desconfían de que vaya a poder hacerlo, ya que sus proyecciones se basan mucho en una recaudación impositiva que se promete débil a causa de la prolongada crisis económica que atraviesa la isla.

A ello se suma el enorme peso que supone para las cuentas públicas de la isla tener que ir haciendo frente al pago de los intereses que van venciendo de la deuda de 73.000 millones de dólares emitida en los mercados, particularmente desde que su calificación ha caído al nivel especulativo ("chatarra").

En los planes de Hacienda está ingresar y gastar este año US$9.565 millones, al tiempo que el Gobierno tendrá que dedicar cerca de US$1.685 millones a pagar sus deudas a los bonistas.