Brasilia. La recaudación tributaria brasileña sumó 1,34 billones de reales (US$425.400 millones) en 2017, una alza real del 0,59% respecto a 2016, señaló la Secretaría de la Receita Federal del Ministerio de Hacienda.

El resultado positivo se produjo luego de tres años de caída real, por lo que se trata del mejor dato desde 2015.

La recuperación de la actividad económica, con el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), fue uno de los factores principales del aumento de la recaudación.

El año pasado, la producción industrial avanzó 2,18%, las ventas de bienes y servicios subieron 2,58%, la masa salarial creció 2,7% y las importaciones aumentaron 11,17%, según la oficina de ingresos.

El aumento en la recaudación se produjo después de que el gobierno elevara en julio anterior los tributos sobre los combustibles, y con el nuevo plan para que las empresas pusieran al día sus cuentas atrasadas con el fisco.

Otro factor que impulsó el crecimiento de la recaudación en 2017 se debió a los ingresos con regalías del petróleo, debido al alza de la producción y del precio del producto en el mercado internacional, al sumar 36.940 millones de reales (US$11.730 millones), un aumento del 51% frente a 2016.

Sólo en diciembre anterior, la recaudación federal sumó 17.840 millones de reales (US$5.660 millones), con un crecimiento real del 4,93% frente al mismo período de un año atrás, según datos oficiales.

El comportamiento de la recaudación es importante para que el gobierno consiga cumplir la meta fiscal, es decir, el objetivo fijado para las cuentas públicas.

La meta revisada por el Congreso para 2017 y 2018, a pedido del equipo económico, es de un déficit de hasta 159.000 millones de reales (US$50.480 millones).

Según estudios preliminares realizados por técnicos del Senado, la brecha fiscal del año pasado estaría dentro de la meta fijada por el gobierno.