Valparaíso. El recorte fiscal de Chile ascenderá finalmente a US$750 millones, desde un monto inicial propuesto de hasta US$800 millones, en un esfuerzo por contener crecientes presiones inflacionarias, dijo el martes el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

Hace unas semanas, el titular de Hacienda había anunciado la intención de disminuir el gasto público, como una medida adicional para quitar presión a la demanda interna y por esa vía reducir las expectativas inflacionarias y el ritmo de alzas de la tasa interés que impulsa el Banco Central.

El recorte fiscal busca contrarrestar las mayores presiones inflacionarias, lideradas por el alza internacional del petróleo, que llevó al instituto emisor a elevar la estimación de inflación a un 4,3, este año desde un cálculo previo de 3,3.

"La reducción del gasto público que planteamos (...) va a ser de US$750 millones, dentro del rango. Esto representa un 1,3% del gasto público y un 0,38% del PIB", informó Larraín en una exposición ante la Cámara de Diputados en la costera ciudad de Valparaíso.

Esta disminución debería significar al Estado inyectar menos dólares desde sus reservas para invertir en la plaza local.

El ministro explicó que esta medida "permitirá mantener una economía sana al reducir las presiones inflacionarias (...) tasas de interés y tipo de cambio".

El Banco Central, en tanto, ha advertido que continuará con un incremento gradual de la tasa clave de la economía, que actualmente se ubica en 4,5, para hacer frente a la inflación, aunque ha dicho que el ritmo dependerá de factores macroeconómicos locales y extranjeros.

El retiro del estímulo monetario se produce en medio de un programa de intervención cambiaria que realiza el instituto emisor que busca contener el avance de la moneda local y que ha tenido un efecto marginal.