Los recortes propuestos a los programas de la Secretaria de Agricultura pueden poner en duda el cumplimiento de los objetivos de los indicadores de desempeño para el próximo año, consideran especialistas.

Gabriel Pérez del Peral, profesor investigador de la Escuela de gobierno y Economía de la Universidad Panamericana, dijo: “Hay que tener un presupuesto austero, la planeación de inicios de sexenio marca las prioridades y lo que es estratégico para el país, mejor conocido, como el objeto de la planeación, por lo que no se debe  modificar”.

“Dados los recortes anunciados, esas contradicciones pueden poner en duda el cumplimiento de los objetivos de los indicadores de desempeño”, expuso.

La estrategia programática del Presupuesto de Egresos de la Federación para el siguiente año se asegura que continuará con el programa de Apoyos a Pequeños Productores, que inició en 2016, en la propuesta de  Presupuesto plantea un ajuste de 14 por ciento en este rubro, respecto a lo ejercido en este año.

El programa de Apoyo a Pequeños Productores abarca el componente de Proyectos Productivos (Fappa), Programa de incentivos para productores de maíz y frijol (Pimaf), Procafé e Impulso Productivo al café, entre otros.

En el objetivo de la meta nacional del México Próspero se busca contribuir a promover mayor certidumbre en la actividad agroalimentaria mediante el fomento a las exportaciones,  sin embargo, en este rubro se plantea una caída de 12.4 por ciento respecto al año anterior y se propone ejercer 8 mil 248 millones 774 mil pesos para 2018.

Al respecto, el especialista reconoció que las exportaciones agropecuarias han sido un éxito para México por lo que con estos recortes se pueden comprometer el logro de los objetivos.

“Hay una balanza superavitaria en este rubro, estamos exportando más de lo que importamos de alimentos”, indicó.

Con los ajustes propuestos al campo, también se podría comprometer el rubro de la estrategia programática  relativa al cambio climático, el cual  representa un reto para desarrollar soluciones creativas para conservar y usar sustentablemente el capital natural y genético del país.

Así como establecer prácticas productivas respetuosas del medio ambiente, invertir en infraestructura para aprovechar el agua de forma más racional, desarrollar biotecnología y generar mayor energía renovable, agregó el especialista.

Dijo que el recorte al gasto del sector podría impactar al desarrollo productivo del suelo y del agua, e incluso el desarrollo productivo del Sur-sureste del país.