Una mayor recuperación del consumo y por ende de la economía podría generar un efecto inflacionario en el país si la moneda mexicana se mantiene depreciada frente al dólar, expresó Alejandro Cervantes, subdirector de Economía Nacional de Banorte.

La recuperación de la actividad económica y del consumo, si se presenta con dólar caro como se ha estimado, podría ser mala noticia para la inflación, ya que lo que ha ayudado a mantenerla en niveles de 3% es el débil crecimiento. Pero si se potencia la economía, podría haber más presiones para los precios y más preocupaciones para el Banco de México”, manifestó Cervantes.

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Sin preocupación. El analista recordó que el banco central ha enfatizado en sus últimos comunicados de política monetaria que no hay factores de demanda que presionen a efectos inflacionarios, ya que la recuperación del consumo está todavía en una etapa incipiente.

Cervantes dijo que el mismo instituto central ha comentado que el traspaso de la depreciación del peso a la inflación (pass through) es hasta cierto punto reducido, pero que sus estudios muestran simplemente una depreciación temporal de la divisa mexicana.

La mayoría de las proyecciones sugieren que el peso mexicano se va a mantener por arriba de 15 pesos por dólar en lo que resta del año, y esa depreciación ya sostenida sí tendrá impactos sobre la inflación en México”, dijo el especialista.
Aseguró que no hay un único producto que te esté explicando el aumento por sí solo, sino que es generalizado a nivel de todos los bienes de este rubro”, explicó.

Cervantes afirmó que el Banco de México podría estar expresando en futuros comunicados de política monetaria, si se mantiene el peso depreciado, “que un crecimiento económico que sorprenda al alza, como los esperamos en el segundo semestre, podría estar generando presiones inflacionarias por el lado de la demanda”.