Londres. El Reino Unido va camino de convertirse en la economía industrializada que más creció en 2014, incluso por delante de EE.UU., tras confirmarse este martes un avance de su PIB del 2,6%, equivalente a los niveles de antes de la crisis.

Según datos preliminares de la Oficina nacional de estadísticas (ONS), el producto interior bruto británico (PIB) aumentó 2,6% el año pasado, por debajo de las previsiones del gobierno, del 3%, pero al mismo nivel que en 2007, justo antes del estallido de la crisis crediticia global de 2008.

De acuerdo con la ONS, el PIB británico alcanzó en el cuarto trimestre de 2014 un crecimiento del 0,5%, por debajo del 0,7% registrado en los tres meses anteriores pero superior al mismo periodo de 2013.

El crecimiento anual del 2,6%, aunque positivo y posiblemente superior al del resto de las economías industrializadas -los datos de EE.UU. se conocerán el viernes, con cálculos del 2,4%-, está por debajo de los augurios del gobierno, que en diciembre elevó al 3% sus previsiones para 2014.

Al presentar su declaración financiera de otoño, Osborne auguró un avance del PIB del 3% en 2014, 2,4% en 2015, 2,2% en 2016 y 2,4% en 2017.

En su informe de hoy, la ONS, que revisará dos veces más las cifras divulgadas, explicó que los dos sectores que más crecieron en el último trimestre fueron los servicios, con 0,8%, y la agricultura 1,3%.

En su cuenta de Twitter, el primer ministro, David Cameron, dijo que el crecimiento en 2014 demuestra que su "plan económico a largo plazo funciona".

Aunque por debajo del ritmo augurado, el avance de la economía británica es una buena noticia para el Gobierno de Cameron, que buscará la reelección en los comicios generales del próximo 7 de mayo.

Al dato del PIB se suma una inflación baja, en el 0,5%, y un desempleo también en descenso, en el 5,8%.

La directora económica de la patronal británica CBI, Rain Newton-Smith, alertó de que el crecimiento de la economía, aunque estable, evidencia una dependencia "del sector de servicios", mientras que "el sector industrial afronta una caída de las exportaciones".

El ministro de Economía, George Osborne, instó a mantener la confianza en los conservadores para "proteger al Reino Unido de la tormenta económica" que puede derivarse de la crisis en la eurozona y el triunfo en Grecia del izquierdista Syriza.

El portavoz de Economía de la oposición laborista, Ed Balls, señaló hoy que los británicos padecen "una crisis de nivel de vida" y recordó a Cameron que, pese a los duros recortes, no ha cumplido su promesa de eliminar en esta legislatura el déficit presupuestario.