Londres. El nuevo consejo fiscal de Reino Unido revisó este lunes a la baja las previsiones de crecimiento en los próximos años, lo que obligará probablemente al nuevo gobierno a acelerar el ritmo de la consolidación fiscal.

La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR, por sus siglas en inglés) también aumentó la estimación de déficit estructural -el agujero presupuestario que quedará cuando la economía vuelva a la senda del crecimiento-, lo cual es probable que también acelere los esfuerzos de reducción de la deuda.

Sin embargo, redujo de manera coherente las expectativas de las necesidades de crédito del gobierno en el periodo previsto.

La OBR mantuvo la previsión de crecimiento de 1,3% para 2010 pero rebajó las proyecciones para el cuatrienio siguiente. De esta manera, estima una expansión de 2,6% para 2011, 2,8% para 2012 y 2013, y 2,6% para 2014.

Estas previsiones económicas utilizará el gobierno de David Cameron para justificar el próximo presupuesto de emergencia el 22 de junio.

La OBR revisó a la baja la previsión de necesidades de crédito netas a 155.000 millones de libras frente a 163.000 millones para el actual año fiscal, que se cierra en marzo de 2011.

Para los siguientes cinco años financieros que terminan en la primavera de 2015, redujo la necesidad total de crédito en 23.000 millones de libras, hasta un total de 544.000 millones de libras.

La OBR dijo que, según los planes presupuestarios de marzo, espera que el ratio deuda neta/PIB alcance 62,2% al término del actual año financiero y toque techo en 74,4% en 2014-15.

El OBR revisó al alza a 8,8% el déficit estructural público que enfrenta la economía británica, que es el déficit público que no se eliminará cuando la economía recupere la senda de crecimiento.

En marzo, el Tesoro dijo que el déficit estructural sería de 8,4 puntos porcentuales del déficit público para el ejercicio fiscal 2009-10. Este déficit general se estima en el 11,8% del PIB.