Las remesas a México habrían crecido un 12% interanual en diciembre de 2016 tras la victoria de Donald Trump en las presidenciales de Estados Unidos, según un sondeo de Reuters, una señal de los temores de los inmigrantes respecto a las políticas del nuevo mandatario.

Los fondos enviados al país latinoamericano en el último mes de 2016 habrían sumado US$2.455 millones, de acuerdo con la mediana de las proyecciones de seis analistas. El rango de las estimaciones fue desde un crecimiento del 7,1% a uno del 20,4%.

Antes de asumir la presidencia de Estados Unidos el 20 de enero, Trump amenazó en su campaña con expulsar a migrantes indocumentados -entre ellos millones de mexicanos- y frenar el flujo de remesas que envían a sus familias en sus países de origen.

"Los migrantes mexicanos sin ciudadanía probablemente estén descontando una mayor probabilidad de ser deportados", dijo el grupo financiero Banorte en una nota de análisis.

Las remesas son una de las mayores fuentes de ingresos externos de México, junto con la inversión extranjera directa y las exportaciones de petróleo.

En 2015, las remesas recibidas sumaron US$24.771 millones y se espera que el monto haya crecido en 2016.

El Banco de México divulgará el miércoles a las 9.00 hora local (1400 GMT) su reporte mensual de remesas familiares.