Nueva York. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense subían este lunes tras la venta de deuda gubernamental estadounidense ante la creciente especulación de que esta semana el Banco de Japón podría ajustar su política monetaria.

El BoJ compró 1,64 billones de yenes (US$14.770 millones) de bonos gubernamentales japoneses para frenar un alza en los rendimientos, dijo Haruhiko Kuroda, gobernador del banco. La subida en los retornos se produjo por crecientes expectativas de que el BoJ ajustará las tasas de interés.

El monto es el más alto que el BoJ compra para manejar su curva de rendimiento y representa la tercera medida que toma en una semana. Antes de las intervenciones, el rendimiento del bono a 10 años del gobierno japonés realizó su mayor movimiento alcista en más de un año.

A las 1540 GMT, el retorno del bono estadounidense a 10 años se ubicaba en 2,974% tras alcanzar más temprano este lunes un 2,99%, máximo desde el 13 de junio.

A las 1540 GMT, el retorno del bono estadounidense a 10 años se ubicaba en 2,974% tras alcanzar más temprano este lunes un 2,99%, máximo desde el 13 de junio.

El retorno de la nota a 2 años se ubicaba en un 2,677, mientras que el bono a 30 años tenía un rendimiento de 3,100%.

La reunión del BoJ es la primera de una serie de encuentros de bancos centrales esta semana. Este miércoles, la Reserva Federal concluirá una cita de dos días y el Banco de Inglaterra difundirá un comunicado este jueves.

No se espera que la Fed anuncie cambios en sus tasas de interés -se calcula apenas un 3% de probabilidades de que el banco central suba los tipos en agosto. Pero sí se espera la interpretación que haga la Fed de las cifras mixtas del Producto Interno Bruto del segundo trimestre.

El mercado prevé ajustes del lenguaje en el comunicado de política del presidente de la Fed, Jerome Powell. Las minutas de la reunión de junio dijeron que "varios (participantes) destacaron que pronto podría ser apropiado modificar el lenguaje en el comunicado posterior a la reunión indicando que 'la postura de política monetaria se mantiene expansiva'".