El gobierno dominicano y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) suscribieron un convenio destinado a reducir la pobreza en el país, que contempla un préstamo de US$130 millones, informaron este viernes las autoridades.

El acuerdo también busca incentivar la acumulación de capital humano, incrementar el nivel de consumo de los hogares e incentivar la demanda de servicios de salud y educación, además de apoyar el proceso de consolidación institucional del sistema de protección social en el país.

El programa, que debe desarrollarse en tres años, fue suscrito por el ministro dominicano de Hacienda, Simón Lizardo, y por el delegado del BID en República Dominicana, Manuel Labrado, señaló la cartera en un comunicado dado a conocer este viernes.

Se estima que la pobreza afecta a 34% de la población dominicana y la pobreza extrema al 11%.

La firma del acuerdo se produce un mes después de que una misión del BID se reunió con la vicepresidenta dominicana Margarita Cedeño de Fernández, con el propósito de revisar los proyectos de préstamos de impacto social.

La delegación del organismo y Fernández pasaron revista a los programas implementados hasta ahora en el país, y a los que se inician a partir de la integración de los proyectos que hasta hace poco manejó Cedeño como primera dama de la República.

Al asumir el poder el pasado 16 de agosto, el nuevo presidente dominicano Danilo Medina anunció la creación de un nuevo programa social para mejorar la situación de pobreza de 1,6 millones de dominicanos.

Medina prometió reestructurar el gabinete social, organismo integrado por los ministerios con incidencia en el ámbito del desarrollo, para convertirlo en un espacio de coordinación de todas las políticas y programas sociales del gobierno.

Cedeño, que coordina el gabinete social, traspasó a la vicepresidencia de la República un programa social que manejó cuando fue primera dama.

El principal programa que ejecuta el Estado dominicano se denomina Solidaridad y en ocho años ha permitido que 600.000 hogares pobres reciban cada mes un paquete con artículos básicos de la canasta familiar.

A través de Solidaridad, 800.000 familias se benefician también de una asignación de gas propano, 350.000 de un bono para pagar la luz, y otras 250.000 de un incentivo escolar.