Ciudad de México. Los inversionistas estarán atentos a los resultados de las elecciones del domingo, porque “podrían nutrir el terreno para un viraje del rumbo económico para el 2018”, concuerdan economistas de bancos internacionales como Goldman Sachs, Deutsche Bank y Bank of America.

Alberto Ramos, economista para América Latina en Goldman Sachs, con sede en Nueva York, considera que “el mayor de los riesgos para los inversionistas y mercados tiene que ver con la nueva composición del Congreso, combinada con la debilidad de la economía y la persistente violencia e inseguridad”.

“Podrían nutrir el terreno para una alternativa en el 2018, que aleje a México de las políticas económicas convencionales”, advierte.

Por su parte, Carlos Capistrán, economista en jefe de Bank of America, observa que la nueva composición del Congreso será determinante para el tamaño y los recortes al presupuesto del 2016.

“Si el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y sus aliados mantienen la mayoría, como indican las encuestas, es posible que los recortes sean menores en infraestructura”, enfatizó.

Para Alexis Milo, economista en jefe para México del Deutsche Bank, la nueva composición del Congreso que emane de las elecciones del domingo “no cambiará de manera significativa la ejecución de las reformas aprobadas, pues la mayor parte de este trabajo está bajo la responsabilidad de la administración”.

Pero sí se le debe dar seguimiento porque puede haber un reacomodo de los grupos políticos en el camino a la elección presidencial del 2018, admite.

Violencia, riesgo latente. El economista del Deutsche Bank advierte que “los posibles brotes de violencia por parte de grupos armados que interrumpan las elecciones principalmente en Guerrero o Michoacán” son el primero de cinco elementos a monitorear.

Luego, la persistencia del PRI y sus aliados como mayoría en el Congreso, el desempeño de los candidatos independientes, los resultados para el partido Morena y los posibles conflictos poselectorales.