Las operaciones por el retiro de dinero de trabajadores del Fondo de Garantía de Tiempo de Servicio (FGTS), pueden inyectar más de 30.000 millones de reales (unos US$10.000 millones) en la economía brasileña, afirmó el presidente de Brasil, Michel Temer.

En ceremonia para celebrar el inicio de la operación de esta especie de fondo de desempleo, anunciada desde diciembre pasado, Temer dijo que el interés de la población para obtener información sobre el acceso a la Caixa Económica Federal, donde están depositados, muestra que el potencial es grande.

"El interés es tan grande, que en 10 minutos desde que abrió el sitio indicando las fechas de retiro, ya cuenta con 430.000 accesos", dijo el mandatario brasileño.

La medida que fue decretada por el gobierno aún debe ser refrendada por el Congreso, aunque existe poca oposición al respecto, por lo que se adelanta que será aprobada.

Cada vez que el trabajador empieza un contrato de trabajo, una nueva cuenta del FGTS es abierta, donde el empleador deposita mensualmente un valor mientras el contrato está vigente.

Anteriormente, sólo era posible que un trabajador utilizara esos fondos después de permanecer tres años desempleado.

El dinero depositado en las cuentas inactivas recibe un interés de 3 por ciento anual, además de la tasa de referencia.

Según la Caixa Económica Federal, hay 49,6 millones de cuentas inactivas en el FGTS, es decir, correspondientes a contratos de trabajo ya concluidos, con un potencial para retirar 43.600 millones de reales (unos US$13.700 millones).

Se estima que la inyección de recursos en la economía brasileña podría alcanzar el 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB) del país sudamericano.