Río de Janeiro. La inflación en Brasil se situó en un 0,33% en julio, casi un punto menos que el 1,26% de junio, cuando los precios sintieron los efectos de la huelga que miles de camioneros realizaron a finales de mayo en protesta contra el aumento de los precios de los combustibles.

Según divulgó este miércoles el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), la inflación en el acumulado del año llegó al 2,94%, mientras que en los últimos 12 meses hasta julio fue del 4,48%, cifra superior al 4,39% de los 12 meses inmediatamente anteriores.

El resultado de julio fue superior al del mismo mes del año pasado, cuando la inflación fue del 0,24%.

Para este año, el Banco Central fijó una meta de la inflación en un 4,5%, con un margen de tolerancia de 1,5 puntos, lo que permite que se sitúe entre el 3% y el 6%.

En 2017, Brasil registró una inflación del 2,95%, la primera vez que se situó por debajo del mínimo fijado por el ente emisor (3%) y la menor desde 1998, cuando fue del 1,65%.

Para este año, el mercado financiero espera que la inflación cierre en el 4,11%, inferior a la meta oficial pero dentro del límite.

Según el IBGE, en julio el aumento de los precios relacionados con la vivienda (1,54%) y los transportes (0,49%) fueron los principales responsables del aumento de la inflación en el mes.

Por el contrario, la alimentación, el vestuario y la educación tuvieron una deflación en julio y fueron los responsables de la desaceleración del índice en comparación con junio.