Washington. Los senadores republicanos estadounidenses reunieron suficientes votos para bloquear el debate de una propuesta de reformar financiera, generando un revés para los patrocinadores demócratas y el gobierno del presidente Barack Obama.

La revisión más amplia de las regulaciones financieras estadounidenses desde la Gran Depresión, incluidas nuevas reglas estrictas para el mercado de derivados, se encaminaba este lunes a fracasar en su primera prueba en el Senado. Cabe recordar que el presidente de EE.UU., a fines de la semana pasada, había hecho una férrea defensa del apoyo para la iniciativa en Wall Street.

El voto pondrá a negociar de nuevo a legisladores clave, y se espera una legislación modificada para que vuelva al Senado pronto. Los republicanos esperan un proyecto más de su agrado, mientras amenazan con bloquear en la tarde del lunes una votación de procedimiento.

El presidente Barack Obama y los demócratas tenían la intención de endurecer las reglas a las que están sometidos los bancos y mercados de capitales, como una forma de prevenir factores de riesgos que desencadenen futuras recesiones internacionales. 

Republicanos firmes. Algunos republicanos coinciden en la necesidad de una reforma, pero afirman que el proyecto demócrata excede las atribuciones del Gobierno.

Tras meses de trabajo, los demócratas están aprovechando la urgencia de una reforma antes de las elecciones legislativas de noviembre, pero necesitan al menos un voto republicano para superar una votación de procedimiento que permita iniciar el debate formal en el Senado.

El senador Richard Shelby, el principal negociador republicano en el tema, previó que su partido se mantendría firme bloqueando el debate para buscar una mayor influencia en sus negociaciones con los demócratas.

"Si nos mantenemos juntos en el piso (del Senado), podemos crear una masa crítica", dijo a un grupo bancario este lunes.

El líder de los demócratas del Senado, Harry Reid, podría volver a presentar el proyecto posteriormente en la semana si los republicanos lo bloqueasen este lunes.

La forma y rentabilidad futura de la industria bancaria son un tema de discusión, a dos años de que la peor crisis financiera en generaciones llevase a hacer reformas a nivel global.

Se trata de una apuesta fuerte para el presidente Barack Obama. Desde la reciente aprobación de su histórica reestructuración del sistema de salud, el mandatario ha criticado fuertemente a Wall Street en discursos para apoyar la iniciativa de regulación financiera.

Casi dos tercios de los estadounidenses respaldan regulaciones financieras más estrictas, según un sondeo del Washington Post/ABC News publicado el lunes.