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Rey de España reivindica la "política con mayúsculas" en su mensaje navideño
Martes, Diciembre 25, 2012 - 09:39

El monarca español hizo también referencia a la crisis, pidiendo que el gobierno no solo se ocupe de reducir el déficit público, tal y como ha acordado con sus socios europeos, sino que además proteja los derechos sociales.

Madrid. El rey Juan Carlos hizo una reivindicación de la política que busca el interés general y huye del enfrentamiento durante su tradicional mensaje de Nochebuena, en un momento de gran descontento de los españoles con los políticos por la gestión de la grave crisis económica que vive el país y por diversos casos de corrupción.

El monarca español hizo también referencia a la crisis, pidiendo que el gobierno no solo se ocupe de reducir el déficit público, tal y como ha acordado con sus socios europeos, sino que además proteja los derechos sociales y emprenda políticas de estímulo para la economía.

"No ignoro que la política no vive hoy sus mejores horas en la percepción de los ciudadanos. Por esta razón yo quisiera esta noche reivindicar la política porque su papel es fundamental en la salida de la crisis", dijo el Rey, tras repetir en dos ocasiones que "no todo es economía".

Juan Carlos I, que por primera vez dio su mensaje apoyado en la mesa de su despacho en el Palacio de La Zarzuela en lugar de sentado, se refirió a la "la política con mayúsculas, la que, desde el gobierno o desde la oposición, fija su atención en el interés general y en el bienestar de los ciudadanos".

"La que, lejos de provocar el enfrentamiento y desde el respeto a la diversidad, integra lo común para sumar fuerzas, no para dividirlas y (...) sabe renunciar a una porción de lo suyo para ganar algo mayor y mejor para todos", agregó el Rey, que el 6 de enero cumplirá 75 años y lleva 37 de reinado.

El creciente malestar de los españoles con los políticos aparece reflejado en las encuestas, y en el último barómetro que elaboró el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), los partidos y la política aparecen como la tercera preocupación de los ciudadanos, solo por detrás del paro y de los problemas económicos del país.

El Rey recordó los pactos que permitieron poner en marcha la Transición y crear "una etapa brillante e integradora".

El discurso de Navidad es el más personal del Rey, en el que tiene la oportunidad de lanzar mensajes directos a la sociedad española.

Este ha sido un año difícil para la monarquía, con la imputación por presunta corrupción de Iñaki Urdangarín, marido de la infanta Elena, o la indignación que causó el viaje del propio Rey a Botsuana para una cacería - desplazamiento en el que se rompió la cadera.

Estos escándalos han perjudicado la popularidad de una de las instituciones más apreciadas por los españoles, inmersos en la segunda recesión en tres años y con uno de cada cuatro trabajadores en el paro.

El gobierno de Mariano Rajoy, que lleva apenas un año en el poder, ha emprendido una dura política de austeridad, apremiado por la Comisión Europea y por los mercados, que durante este año lo presionaron para que pidiera un rescate, algo a lo que se ha resistido el presidente del Gobierno.

El Rey afirmó que "austeridad y crecimiento deben ser compatibles", después de que en la Unión Europea se haya generado un debate sobre si los países deberían luchar contra la crisis con medidas de estímulo y no solo con recortes.

"Para que nuestra economía vuelva a crecer tenemos que poner orden en nuestras cuentas y, a la vez, generar estímulos para la creación de riqueza", dijo.

"Hay estímulos que son creados por medidas de política económica o fiscal, o por políticas de fomento de la innovación o el emprendimiento, pero el primer estímulo que nos sacará de esta crisis se llama confianza".

Al mismo tiempo, pidió que se mantenga el estado de bienestar, después de que los recortes presupuestarios que han adoptado tanto el Gobierno central como las autonomías para reducir sus déficit hayan afectado a la sanidad y la educación, desatando numerosas manifestaciones de protesta.

"Las renuncias de hoy han de garantizar el bienestar de mañana, en un plazo razonable de tiempo, de manera que se asegure la protección de los derechos sociales que son seña de identidad de nuestra sociedad desarrollada", manifestó.

El presidente catalán, Artur Mas, que en la legislatura que acaba de inaugurar pretende celebrar un referéndum en el que los catalanes decidan si quieren un estado propio, afirmó no haber visto el discurso puesto que estaba preparando la composición de su nuevo gobierno.

Mas agregó que si se trata de sumar, la apuesta de su partido en este momento es mirar a Europa.

El Rey no hizo referencias directas a este asunto, limitándose a destacar la pluralidad de España y la necesidad de "cerrar las heridas abiertas", respetando las leyes y los cauces democráticos.

Desde el Partido Popular, su vicesecretario general de Organización Carlos Floriano alabó las palabras del monarca por "identificar perfectamente las amenazas para la sociedad española y atisbar el camino para dar respuesta a los problemas".

En cambio, el portavoz del Partido Socialista en el País Vasco José Antonio Pastor aseguró que el Rey apuntaba al Gobierno del PP, "para que abandone la vía del decreto ley y de las medidas no compartidas por la mayoría de la sociedad y tenga altura de miras para ver que este país hay que sacarlo entre todos, y eso no significa decir amén a lo que diga el Gobierno".

Autores

Reuters