Buenos Aires. El riesgo país de Argentina promediaba este jueves niveles mínimos desde julio de 2008, en medio de una creciente expectativa por los posibles detalles de un demorado canje de deuda por US$20.000 millones.

El indicador, que mide el diferencial de tasa entre los bonos locales y sus similares de Estados Unidos, rompió temporalmente a la baja la barrera de los 600 puntos básicos porque los analistas creen que la adhesión a la operación será importante.

El Gobierno argentino esperaba poner en marcha esta semana la operación financiera con bonos impagos, pero aún se aguarda el visto bueno de los entes reguladores europeos.

Oficialmente se espera un piso de adhesión de 60%, pero fuentes privadas especulan con un apoyo en torno a 80%.

Dos matutinos de Buenos Aires dijeron que este jueves se conocerían los detalles del canje, aunque su puesta en marcha sería la semana próxima.

El índice de riesgo país argentino, calculado por el banco JP Morgan, se ubicaba en 606 unidades a las 13.00 GMT, 11 puntos menos que este miércoles, aunque a primera hora llegó a marcar 594 unidades.

Estos son niveles similares a los registrados a fines de julio de 2008.

El regulador de valores de Italia, Consob, probablemente dé luz verde la próxima semana a la oferta de Argentina para canjear nuevos bonos, dijo este miércoles una fuente cercana a la negociación.

Argentina necesita la aprobación de los reguladores de Europa y Japón para poder lanzar la operación, con la que busca una solución a los bonos remanentes de la cesación de pagos por 100.000 millones de dólares que declaró en 2002 en medio de una feroz crisis económica y social.

Mientras tanto, la campaña de Argentina por concretar el canje enfrentará este jueves un nuevo obstáculo, cuando un juez federal de Estados Unidos considere disponer una orden temporal para frenar la operación.

El juez Thomas Griesa de Nueva York ordenó este miércoles que los abogados argentinos se presenten en la corte para responder a preguntas relacionadas con el plan de reestructuración de deuda impaga, en poder de tenedores de bonos que no aceptaron una operación similar en 2005.