Washington. El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dijo este miércoles que planea renunciar el 30 de junio cuando su periodo de cinco años culmine, abriendo dudas sobre si Estados Unidos insistirá en que un estadounidense siga liderando la institución, tal como ha ocurrido desde su fundación.

"Me honra haber liderado una institución de clase mundial con gente tan talentosa y excepcional", dijo Zoellick en un comunicado.

En los últimos meses ha crecido la especulación sobre quién reemplazaría a Zoellick en caso de que decidiera no continuar al mando de la institución, cuyo eje es el combate a la pobreza y el fomento al desarrollo.

Algunos de los posibles candidatos podrían ser la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y el ex asesor económico de la Casa Blanca Larry Summers.

La Casa Blanca declinó referirse a los posibles sucesores de Zoellick. "No tengo ninguna información para ustedes en lo que se refiere a posibles sucesores", dijo el secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, a los periodistas que viajaban con el presidente Barack Obama en el Air Force One.

Carney dijo que Obama agradecía el servicio que Zoellick había prestado a Estados Unidos y a la comunidad internacional.

Zoellick, de extracción republicana, sería potencialmente un candidato de peso para un puesto alto en caso de que un republicano gane las elecciones de noviembre y llegue a la Casa Blanca.