Río de Janeiro. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, aseguró hoy que continuará luchando para que la crisis internacional, que según ella aún durará un tiempo, no genere desempleo ni recesión económica en el país.

En un discurso en Brasilia, Rousseff afirmó que la opinión general en la reunión de la Cúpula del G20, celebrada el pasado fin de semana en Australia y en la que participó, es que la crisis económica global se prolongará.

"Allí quedó claro que los efectos de la crisis económica internacional persistirán más tiempo. Por esto, en Brasil debemos y vamos continuar luchando para que esta crisis no se traduzca en desempleo, recesión ni sufrimiento para los trabajadores", comentó la mandataria.

La persona que dirigirá la economía brasileña en los próximos 4 años todavía es una incógnita, tras el anunciado adiós del actual ministro de Hacienda, Guido Mantega, que dejará el cargo el 31 de diciembre, el último día de la actual legislatura.

Rousseff, reelegida el pasado 26 de octubre en el cargo, anunciará en los próximos días el sucesor de Mantega, algo que mantiene en secreto, pero avanzó que no pretende hacer cambios radicales en política económica.

"Continuaré coherente con lo que pienso y con lo que hemos hecho por Brasil y por los brasileños en los últimos doce años" de gobierno del Partido de los Trabajadores, dijo.

"Los votos que recibí fueron votos claros, por la inclusión social, por el empleo, por el desarrollo, por la estabilidad política y económica, por inversiones mayores en la infraestructura y en la modernización de nuestro país. Y sobre todo, fueron votos por más inversión en educación", enfatizó Rousseff.