Brasilia. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo al Congreso este miércoles que una gran reforma del complejo sistema tributario de su país es esencial para asegurar un crecimiento económico sustentable.

La medida es parte de un esfuerzo más amplio por parte del gobierno de Rousseff, quien asumió su mandato el 1 de enero, para ayudar a compensar el creciente costo de hacer negocios en Brasil.

La pragmática funcionaria pública de carrera no entregó detalles sobre la propuesta, pero durante su campaña del año pasado dijo que era esencial para armonizar los niveles de impuestos entre los estados.

En su primer discurso ante el Congreso desde que asumió su mandato, la mandataria también prometió una disciplina fiscal estricta para controlar la inflación.

"La continuación de una política macroeconómica con equilibrio fiscal, medidas firmes para controlar la inflación y rigor en el uso del dinero de impuestos serán uno de los pilares de este gobierno", dijo Rousseff.

Sus comentarios coinciden con la creciente preocupación de los inversores por las crecientes presiones inflacionarias y el aumento de las expectativas respecto a los recortes presupuestarios planeados y que serán anunciados la próxima semana.

Las previsiones para el referencial Indice Nacional de Precios al Consumidor Amplio de Brasil (IPCA), el principal indicador de inflación de país, subió a un 5,64 por ciento la semana pasada desde un 5,53 por ciento la semana anterior, según el sondeo semanal Focus del Banco Central entre entidades financieras publicado el lunes.