Hong Kong. Rusia creará un planeado fondo de inversiones de US$10.000 millones a comienzos de este verano (boreal) para asistir a los inversores extranjeros, dijo el domingo en Hong Kong el presidente Dmitry Medvedev, que busca seducir a empresas para que inyecten efectivo a la economía de US$1,3 billones propulsada por el petróleo.

"Rusia ha tomado el rumbo de promover la modernización y el desarrollo. Las inversiones extranjeras juegan un papel especial en este proceso", dijo Medvedev durante un desayuno con líderes empresariales chinos y rusos.

Moscú está interesada en atraer inversiones extranjeras para promover centros de alta tecnología, en un intento por dejar de ser una economía basada en materias primas.

Medvedev había anunciado en Davos que Rusia planeaba crear un fondo de 10.000 millones de dólares. Estará coordinado por el banco estatal VEB y financiado por el presupuesto federal.

Moscú pretende atraer entre US$60.000 y US$90.000 millones al fondo en los próximos cinco años, dijo más temprano este año el presiente de VEB, Vladimir Dmitriev, al Wall Street Journal.

Pero la reacción de los inversores fue hasta ahora tibia, en parte debido a la corrupción.

La organización Transparency International, con sede en Berlín, situó a Rusia en el lugar 154 entre 178 naciones por la percepción de sus índices de corrupción, junto con Camboya, Kenia y Laos.

Fue la posición más baja de Rusia desde que el índice fue lanzado en 1995.

Rusia es percibida como una nación más corrupta que otros miembros del G8, el G20 e incluso que países como India, China y Brasil, situados por Transparency Internacional en las posiciones 87, 78 y 69, respectivamente.

"Vamos a democratizar nuestra economía (...) Vamos a luchar contra la corrupción. Y en este sentido, la experiencia de Hong Kong es extremadamente indicativa para nosotros", dijo Medvedev.

"Debemos eliminar las barreras administrativas excesivas. Y la experiencia de Hong Kong en ese sentido podría ser usada en nuestro país", añadió.

El presidente ruso dijo además que la rica experiencia de Hong Kong podría ayudar a crear en Moscú un centro financiero global.