El gobierno cubano prepara una Ley de empresas que deberá entrar en vigor en dos años para normar el funcionamiento de esas entidades como parte del "proceso de actualización del modelo económico" en marcha en la isla.

"Las actuales transformaciones en el sistema empresarial cubano, emprendidas hace cuatro años, conducirán en 2017 a la creación de una Ley de empresas, que aúne todos los principios, características y preceptos del funcionamiento de esas entidades", dijo Grisel Tristá, jefa de Área de Perfeccionamiento de Entidades de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos.

Esa Comisión es un ente gubernamental creado para la aplicación de los Lineamientos, una hoja de ruta con más de 300 medidas, aprobadas por el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, en abril de 2011.

Tristá intervino en el Taller Desafíos de la Economía Cubana, que reunió en el habanero Palacio de Convenciones a más de 600 especialistas, directivos y académicos del país.

La funcionaria explicó que los nuevos cambios en la gestión de las empresas han permitido avanzar en la confección de bases conceptuales de funcionamiento único, en pos de crear condiciones para en 2017 tener una norma de rango mayor.

Subrayó que el presente año es el primero donde convergen todas las medidas aprobadas para dotar a la empresa estatal socialista de más autonomía y facultades, en busca de mayores niveles de eficiencia y productividad.

Al pasar revista a esas políticas, destacó la separación de funciones estatales de las empresariales, y con ello la creación de tres niveles organizativos: Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE), empresas y Unidades Empresariales de Base (UEB).

"Esos pasos han permitido reorientar el plantel estatal, a partir de la reestructuración de organismos, formación de nuevas OSDE, empresas y UEB, con el fin de potenciar el desarrollo de las fuerzas productivas e incrementar las facultades al sistema empresarial estatal del país", señaló.

Tristá mencionó como elemento importante para el control y seguimiento de las nuevas potestades, a las Juntas de Gobierno creadas a nivel de OSDE con las funciones de aprobar la proyección estratégica de la empresa, pronunciarse sobre la pertinencia del Plan y exigir el cumplimiento de sus indicadores, entre otras.

Esas juntas constituyen una instancia que, a nivel de gobierno, se crean con personas nombradas por el Consejo de Ministros y están integradas por representantes de organismos, expertos de reconocido prestigio y profesores universitarios, quienes ahora se entrenan en un programa de capacitación para el ejercicio de sus funciones.

Tristá subrayó que la empresa estatal socialista constituye, tal como expresan los Lineamientos aprobados en el Sexto Congreso del Partido, la forma fundamental de gestión del modelo económico cubano, capaz de propiciar el verdadero desarrollo del país.

En la isla trabajan unas 2.500 empresas estatales, que aportan el peso mayor de la economía nacional, aunque con el inicio de las reformas han comenzado a proliferar los negocios privados.

No obstante, las empresas estatales siguen constituyendo el núcleo fundamental del actual modelo económico de Cuba, regulado por la legislación aprobada en el año 1987.

Desde que asumió oficialmente el cargo, en 2008, el presidente Raúl Castro ha intentado reducir gradualmente las plantillas del sector público con el fomento del trabajo por cuenta propia.