Durante este año, el gobierno federal gastará 720.000 millones de pesos en el pago de pensiones, de los cuales 51,7% estará concentrado en el segmento de la población más rica del país, señaló Óscar Vela, jefe de la unidad de Seguros, Pensiones y Seguridad Social de la Secretaría de Hacienda (SHCP).

El funcionario federal participó en el seminario Retiro y Salud 2017, en el que recalcó que el país se enfrenta a un pasivo pensionario creciente, que obliga a llevar a cabo una serie de reformas en la materia.

En este encuentro, Óscar Vela recalcó que cada año se incrementa en alrededor de 8% el gasto en pensiones, pero más grave que ello es la desigualdad en la distribución de esos recursos, pues en sólo una pequeña parte de la población, la de mayores ingresos, se concentra más de la mitad del gasto que el gobierno federal realiza por concepto de pago de pensiones.

Los que más consumen. Explicó que las personas ubicadas dentro del decil diez de ingreso, aquellos que perciben cerca de 150,000 pesos en promedio al trimestre, son los que consumen la mayor parte del gasto pensionario.

El 10% de las familias con mayores ingresos percibe 51,7% del gasto total de pensiones y jubilaciones”, mientras que las personas del decil 1, de menores ingresos, concentran sólo 0.1% de este gasto federal.

Precisó que dentro del gasto de pensiones que paga el gobierno federal se encuentran las pensiones de los trabajadores del régimen de transición y de los sistemas de pensiones de beneficio definido, como el de la Comisión Federal de Electricidad, Petróleos Mexicanos, universidades y los programas sociales de ayuda a las personas adultas mayores.

En este sentido, precisó que mientras en la Comisión Federal de Electricidad les pagan pensiones de 21.000 pesos en promedio, en Petróleos Mexicanos se entregan alrededor de 17.000 pesos a los jubilados; 11.000 pesos en el ISSSTE; y 4.200 pesos en el IMSS.

Esto nos habla de lo mal distribuido que está el gasto en pensiones y es un problema que tenemos que atender”.

Recalcó que esta distribución del gasto federal en pensiones, corresponde únicamente a los trabajadores de sistemas de beneficio definido, que tardarán todavía hasta 20 años en terminar de jubilarse.

Paralelamente, en el sistema de pensiones mexicano coexiste el Sistema de Ahorro para el Retiro, que si bien no representa un riesgo fiscal, la problemática se enfoca en los bajos niveles de contribuciones. Así,  habrá bajas pensiones que se pagarán a los trabajadores que comenzaron a cotizar después de 1997.

Para estos trabajadores su pensión será equivalente a sólo el 31% de su sueldo, ya que las aportaciones que se hacen al sistema son de sólo el 6,5% del sueldo del trabajador.

Mejorar las pensiones para estos trabajadores, los llamados generación Afore, requiere de un esfuerzo para incrementar el nivel de contribuciones que se realizan al sistema, ya sea a través de la vía obligatoria o voluntaria.

El funcionario también señaló que la Secretaría de Hacienda está diseñando un estudio para conocer la verdadera tasa de remplazo de los jubilados mexicanos.