En los primeros tres años de la administración del presidente Otto Pérez Molina, el salario mínimo se ha incrementado 15%

La paga mínima que entrará en vigencia esta semana será de Q78.72 (US$10) para las actividades agrícolas y no agrícolas y Q72.76 (US$9,35) para la maquila. Con este ajuste, se acumulan en los últimos tres años incrementos de Q10.72 y Q9.86, respectivamente. Esto significa que para el 2013 el incremento para las actividades agrícolas y no agrícolas fue de Q3.40, para el 2014; Q3.57 y para el 2015; Q3.75.

En el caso de la maquila los incrementos fueron de Q3.13, Q3.28 y Q3.45, respectivamente.Con los Q10.72 acumulados de incremento, no alcanza para comprar una libra de frijol negro y una libra de arroz de segunda.Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), y precios de noviembre último, esos productos se cotizaron en Q6.54 y Q4.29, lo que significa que un guatemalteco tiene que desembolsar Q0.11 más.

Brecha

El costo mensual de la canasta básica alimentaria a noviembre del 2014, según el INE, alcanza los Q3 mil 218.10, y la canasta vital se ubica en Q5 mil 872.45. Para el 2015, el salario para las actividades agrícolas y no agrícolas será de Q2 mil 644.40, y para la maquila de Q2 mil 450.95. Los montos incluyen los Q250 de bonificación de ley.Al restarle la canasta básica alimentaria al salario mínimo deja un déficit de Q573.70 en el primer rubro, y de Q767.15 en el segundo.

La tasa de inflación a noviembre último fue de 3.38%.

Para Rigoberto Dueñas, secretario general de la Federación de Trabajadores Campesinos y Urbanos, los incrementos al salario mínimo no son suficientes. “El Gobierno deja por un lado la acumulación de la inflación de los últimos 20 años”, refirió.

En opinión de Dueñas, la brecha entre el costo de vida y los salarios es muy grande. “Debería darse un porcentaje adicional a lo acumulado en el año, para que de aquí a seis años se equipare la capacidad adquisitiva del salario mínimo con la inflación acumulada”, apuntó. El sindicalista consideró que el poco aumento del salario mínimo es lo que genera crisis y pobreza extrema en la clase trabajadora, lo que tiene un impacto en la calidad de vida de los guatemaltecos.

Hugo Maul, analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), considera que el salario mínimo es un mito, porque la mayoría de los guatemaltecos no ganan eso, y que más de cinco millones de personas están afuera de la seguridad social y ganan menos que la mitad del pago mínimo.

Señaló que en ningún lugar del mundo el salario mínimo fue pensado para cubrir la canasta básica de consumo, y que en todo grupo familiar trabaja más de una persona, y entre todos es como se llega a cubrir la canasta básica. “Lo que habría que buscar es como la gente gana más allá del salario mínimo, mediante esquemas que fomenten la productividad y la eficiencia y que mejoren los empleos”, señaló Maul.

Carlos González, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, afirmó que siempre va a existir insatisfacción, porque los patronos aseguran que si el salario se ajusta la consecuencia es desempleo, “y lo que menos queremos”.