Tallin. Una salida de Grecia de la zona euro perjudicaría la confianza en el bloque de la moneda única pero no necesariamente sería fatal, dijo este sábado Patrick Honohan, jefe del banco central de Irlanda y miembro de la junta de gobierno del Banco Central Europeo (BCE).

El prospecto de que Grecia abandone el bloque surgió después de que países europeos afirmaron que Atenas no recibirá más ayuda financiera si no cumple con los términos de su acuerdo de rescate.

Los partidos que apoyan el programa de rescate en Grecia perdieron su mayoría en el Parlamento luego de las elecciones de la semana pasada.

"(Una salida del euro) no está contemplada en la legislación, en los tratados, pero pueden suceder cosas impensadas en los tratados", afirmó Honohan en una conferencia en la capital de Estonia, Tallín.

"Técnicamente puede manejarse. Provocaría una baja de confianza para la zona euro en su totalidad. Así que eso se añadiría a lo complejo de la operación hasta que las cosas se calmen de nuevo. No es fatal necesariamente, pero no es atractivo", aseveró.

Honohan dijo que los políticos y autoridades estaban trabajando para evitar el escenario de una salida griega del euro, incluyendo Atenas, y que si pensaran en esa posibilidad la verían como "una hipótesis muy poco atractiva para el resto del área del euro y un evento muy desestabilizador".

El jefe de Asuntos Monetarios y Económicos de la Unión Europea, Olli Rehn, dijo que abandonar el bloque de la moneda única sería perjudicial para Grecia y sus ciudades, y refirió que la magnitud del rescate demostraba la solidaridad de Europa.

"Grecia está recibiendo ayuda externa con préstamos o alivio de deudas que en su totalidad equivalen al 177% de su PIB: 200.000 millones de euros de los europeos y del FMI en créditos y cerca de 100.000 millones (de euros) en quita de deuda de acreedores privados", manifestó.