Las salidas netas de capitales de China aumentaron el año pasado a un máximo histórico de US$725.000 millones y podrían seguir en avance si las compañías estadounidenses enfrentan presiones para repatriar sus ganancias, dijo este jueves el Instituto de Finanzas Internacionales (IFF).

El grupo con sede en Washington, conocido por rastrear los movimientos de capitales que ingresan y salen de países en desarrollo, estimó que el éxodo neto de fondos desde China fue US$50.000 millones más alto en 2016 en relación al 2015, lo que opaca los flujos de capitales que recibieron otras economías emergentes.

Las salidas, que causaron el año pasado un declive de US$320.000 millones de las reservas de China en moneda extranjera, han llevado a las autoridades a reforzar sus restricciones. El yuan se desvalorizó un 6,5% contra el dólar en el 2016, la mayor caída anual de su historia.

El IFF (por su sigla en inglés) estimó que las salidas de capitales de China alcanzaron US$95.000 millones en diciembre y destacó que el aumento del proteccionismo, especialmente en Estados Unidos tras la elección como presidente de Donald Trump, exacerbaría la situación.

Trump y su asesor en comercio criticaron esta semana a Alemania, Japón y China al decir que los tres socios económicos de Estados Unidos estaban devaluando sus monedas en perjuicio de los consumidores y compañías estadounidenses.

Pero excluyendo a China, el panorama para los mercados emergentes era positivo, según el IFF, que dijo que los ingresos netos de capitales totalizaron el año pasado US$192.000 millones, frente a US$123.000 millones en el 2015.