Bogotá. La debilidad de la economía colombiana es uno de los principales desafíos que enfrentará Juan Manuel Santos, elegido presidente el domingo, cuando asuma el mando en agosto.

Tras un largo período en que Colombia registró uno de los mejores desempeños económicos de América Latina, el crecimiento del país recientemente se rezagó respecto de algunos de sus vecinos.

La semana pasada, el gobierno mejoró su meta de crecimiento económico para este año al 4%, una cifra envidiable para las endeudadas economías de Europa o Japón.

Pero en una región en que Brasil, Argentina, Chile y especialmente Perú vuelan más alto, la recuperación colombiana tras la crisis financiera mundial está rezagada y sólo se compara favorablemente frente a la de los países autodeclarados socialistas de Venezuela y Ecuador.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que en América del Sur, sólo Venezuela tendrá un desempeño peor al de Colombia este año.

Desafíos. Santos, un economista de 58 años de edad con estudios en Harvard y la London School of Economics, enfrentará varios desafíos al tratar de alentar el crecimiento.

El peso colombiano es una de las monedas con un mejor desempeño en el mundo, lo que lleva a muchos economistas a advertir que un auge de los recursos naturales alienta una moneda sobrevalorada y amenaza a las exportaciones locales de manufacturas y otros sectores.

Santos, quien en gobiernos anteriores encabezó los ministerios de Hacienda y Comercio Exterior, prometió instalar un fondo en el extranjero para ahorrar el exceso de ganancias del auge petrolero y minero, una idea que ya se mostró exitosa en países como Noruega y Chile.

Hasta US$2.000 millones anuales podrían canalizarse al fondo, lo que debería contrarrestar parte del efecto en la tasa de cambio de un ingreso masivo de inversión extranjera al sector de los bienes básicos.

Otro problema es la reducción del déficit fiscal que se espera alcance este año el 3,6% de la producción económica. Santos prometió reducir el déficit con un mayor crecimiento económico.