Lima, Andina. La persistencia de las presiones inflacionarias hace probable que el Banco Central de Reserva (BCR), al igual que otros bancos centrales, continúe endureciendo la política monetaria en el futuro, informó el banco Scotiabank.

Sin embargo, el margen de maniobra parece estar acotado dado que según el propio BCR el nivel actual de la tasa de interés de referencia ya se encuentra en zona neutral, precisó el analista del Departamento de Estudios Económicos del Scotiabank, Mario Guerrero.

En su reunión del último 9 de junio el directorio del BCR optó por mantener la tasa de interés de referencia en 4,25%, la primera pausa luego de cinco aumentos consecutivos.

Por su parte, bancos centrales de países productores de commodities como Canadá, Australia y Nueva Zelanda, tomaron decisiones similares; pero otros bancos centrales de América Latina, como Brasil, Colombia y posiblemente Chile, y de Asia emergente (como Tailandia y República de Corea) continuaron elevando sus tasas de interés ante las presiones inflacionarias.

Guerrero dijo que el riesgo de que el shock de precios de alimentos y energía sea mayor al previsto en términos de duración e intensidad se viene materializando y podría extenderse también durante el segundo semestre del año.

Explicó que los indicadores adelantados muestran algunas señales de desaceleración de la actividad económica, aunque no de manera generalizada.

Por ejemplo, el sector Construcción registró un crecimiento de sólo 1,2% en los despachos de cemento en abril afectado por el menor ritmo de gasto público, mientras que la actividad industrial también redujo su ritmo de crecimiento (de 15% en enero a 10% en marzo).

De otro lado, la producción de electricidad mantiene un alto ritmo de crecimiento (9,5% en abril y 9,4% en mayo, según el BCR), al igual que la venta de autos nuevos (24% en el período enero - mayo), mientras que el crédito al sector privado se aceleró, según cálculos preliminares del BCR, pasando de un ritmo anual de 21,9% en abril a 23% en mayo.

El crédito bancario se viene acelerando desde marzo y es posible que este comportamiento sea sólo temporal dado que variables monetarias muy correlacionas con el crédito, como el circulante, ya se vienen desacelerando.

De no ser así, ello podría sugerir nuevos ajustes en los requerimientos de encaje, precisó en el Reporte Semanal del Scotiabank.

Comentó que un factor de riesgo es la posible desaceleración temporal de la inversión privada ante el nuevo contexto político, lo que podría impactar sobre el ritmo de expansión económica.

“Si bien los mercados financieros reaccionaron con cierta volatilidad ante tal evento, la administración electa ha dado mensajes que apuntan a mantener los fundamentos económicos”, indicó Guerrero.

Mencionó que un reciente informe del Scotiabank Group señala que la comunidad empresarial se encuentra en un modo de “esperar y ver” y, en función de ello es previsible que la inversión continúe creciendo pero a un menor ritmo.

Sin embargo, subrayó que algunas empresas con fuerte presencia en el país han anunciado recientemente la continuidad de sus planes de inversión.

No obstante, las expectativas por conocer al nuevo equipo económico y sus primeras medidas mantienen latente el riesgo que algunas decisiones de inversión puedan postergarse eventualmente, reconoció.