Lima. El Producto Bruto Interno (PBI) nacional crecería alrededor de 4% durante el segundo trimestre (abril-mayo-junio) del presente año, luego de haberse expandido 3,2% en los primeros tres meses del 2018, señaló Scotiabank.

“Tomando en consideración los indicadores adelantados de abril y otras variables, proyectamos que el PIB registre una expansión en torno al 4% durante el segundo trimestre del 2018”, sostuvo el Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank.

La entidad financiera previó que, de acuerdo a los indicadores adelantados, la economía peruana podría haber crecido en torno al 5,5% en abril último.

“Contribuyeron a este repunte (en abril) algunos factores puntuales como un importante incremento en la captura de anchoveta -gracias a una mayor cuota- lo que aportaría de manera directa a la pesca e indirecta a la manufactura primaria, y con alrededor de 1 punto porcentual al resultado del mes”, dijo.

Scotiabank indicó que el impacto positivo de los sectores pesca y agropecuario continuaría en mayo, aunque a un menor ritmo que en abril, pero se diluiría en junio.

“También habría un efecto estadístico positivo debido a una baja base de comparación -el PBI creció 0,4% en abril de 2017 afectado por el Fenómeno El Niño-, así como al efecto calendario -mayor número de días útiles pues los feriados de Semana Santa cayeron este año en marzo y no en abril como en el 2017- además de una significativa recuperación de la inversión pública (12%)”, agregó.

Scotiabank indicó que el impacto positivo de los sectores pesca y agropecuario continuaría en mayo, aunque a un menor ritmo que en abril, pero se diluiría en junio.

“No obstante, prevemos que continúe la gradual aceleración de los sectores no primarios liderados por construcción y servicios, así como que empiece a consolidarse la incipiente recuperación de la manufactura no primaria, en particular industrias vinculadas a los sectores minería y construcción”, explicó.

Desempeño de marzo. Cabe recordar que el PBI cerró el primer trimestre del 2018 con una expansión de 3,2%, su ritmo de expansión más alto desde el tercer trimestre del 2016.

“Ello se debió en parte al dinamismo de la actividad económica en marzo (3,9%), impulsada por un crecimiento mayor a lo previsto de los sectores primarios como agropecuario y minería”, manifestó Scotiabank.

“Por su parte, los sectores no primarios vinculados a la demanda interna continuaron con su gradual aceleración, con excepción de la construcción, la cual se vio afectada por el mayor ruido político asociado al cambio de gobierno, lo que perjudicó la ejecución de la inversión pública”, añadió.