México DF. El empeño del principal partido opositor de México de dar más dinero a los estados en medio de un escenario económico global adverso, amenaza con convertirse en el mayor punto de fricción de las negociaciones del presupuesto 2012 mientras el país avanza hacia las elecciones presidenciales.

Al arrancar los debates sobre el presupuesto en el Congreso, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), con mayoría en la Cámara de Diputados, tiene la mira bien puesta en las elecciones de julio mientras el oficialismo busca contrarrestar el estatus de favorito que tiene ese partido para regresar al poder.

"Lo que vamos a ver es una rebatinga (pugna) para forzar al gobierno federal a que baje su gasto corriente y de esta manera aumentar las participaciones de los estados", dijo el analista Ernesto O'Farril, presidente de Bursamétrica.

Luego de que el gobierno del presidente Felipe Calderón propuso una reducción del 0,4% en promedio de los recursos para estados y municipios, legisladores del PRI advirtieron que podrían recortar recursos a ministerios y a la fiscalía federal para traspasarlos a los estados.

Además, los priístas rechazan una propuesta del gobierno federal para que los gobiernos locales cobren un impuesto a las ventas de 5% con el que podrían elevar su recaudación.

Gobiernos estatales argumentan que necesitan gastar en salud y seguridad por el incremento de la violencia ligada al narcotráfico, pero analistas creen que los gobernadores utilizarían los fondos para la maquinaria electoral. El PRI sería el más beneficiado pues gobierna en la mayoría de los estados.

"Si comparamos el proyecto presupuestal 2012 con los ingresos que se ejercían por los estados en el 2006, contra la lógica que uno quiera escoger, la evolución a favor de fortalecer las finanzas estatales ha sido verdaderamente importante", dijo el secretario de Hacienda, José Antonio Meade.

"Lo que buscamos con el paquete es mantener la estabilidad económica y la responsabilidad fiscal", agregó Meade en conferencia de prensa la tarde del martes, defendiendo el proyecto de presupuesto del gobierno.

La economía mexicana está fuertemente ligada a la de Estados Unidos, a donde envía el 80% de sus exportaciones, por lo que el nuevo traspié económico en su vecino del norte ya empieza a dejar sentir sus efectos, a lo que se suma la debilidad en el consumo interno.

Ante un escenario difícil no sólo en Estados Unidos sino a nivel global, el gobierno mexicano proyectó un crecimiento de la economía del 3,5% para el 2012 y redujo su estimación para este año a 4,0%.

No a más impuestos, pero ¿sí a más déficit? El gobierno argumenta que el impuesto del 5% haría que los estados dependieran menos de los ingresos que se les entregan por la captación federal del Impuesto al Valor Agregado (IVA), actualmente del 16%.

Pero los priístas rechazan la propuesta como inviable ante el difícil entorno económico y la baja creación de empleos.

"Sería torpe aprobar una medida de esa naturaleza, en medio de una crisis como la que vamos a vivir (...). Hacienda, en una trampa política, quiere iniciar un debate de impuestos", dijo el diputado David Penchyna, portavoz del PRI.

Ante las posturas encontradas para elevar los ingresos estatales, analistas están divididos sobre si el PRI buscaría, como ha hecho en otros años, elevar el déficit fiscal.

El proyecto establece un déficit presupuestario del 0,2% del Producto Interno Bruto (PIB) para el próximo año, debajo del 0,5% aprobado para el 2010.

"No creo que sea muy negociable a menos que en el periodo en que discuten las cosas hubiera un deterioro muy fuerte de la economía global", dijo Carlos Capistrán, analista económico para México de Bank of America Merrill Lynch.

"Se ha hablado de la fortaleza y blindaje, una parte importante de ese mensaje ha sido la salud de las finanzas públicas, creo que lo van a tratar de defender", agregó.

Pero O'Farril cree que el PRI empujaría la idea, de ser necesario, de elevar el precio estimado del barril de crudo de exportación, de US$84,9, en el que el Gobierno basó sus proyecciones de ingresos para el próximo año.

Los ingresos del gobierno se alimentan en una tercera parte de los ingresos por las exportaciones de crudo.

Analistas ven un punto a favor del gobierno en las negociaciones del presupuesto: la reciente designación de Meade como nuevo secretario de Hacienda, visto como hábil negociador político que tiene buenas relaciones con el PRI.

Meade sustituyó a Ernesto Cordero, quien renunció para buscar la candidatura presidencial del gobernante Partido Acción Nacional (PAN). La oposición pedía la renuncia de Cordero, quien como secretario asistía a mítines de su partido en los que atacaba duramente al PRI.