El sector asegurador de México cuenta con el capital necesario para atender a la población, empresas y dependencias del gobierno afectadas por los recientes desastres naturales, señaló la Secretaría (ministerio) de Hacienda.

En un comunicado, la entidad indicó que el titular de Hacienda, José Antonio Meade, se reunió el martes con representantes financieros y del sector asegurador, para analizar el estado que guarda la industria con miras a las acciones por seguir.

"En particular se revisó cómo, en línea con una estructura prudente de administración de riesgos, una proporción mayoritaria de los siniestros a pagar será cubierta por la industria internacional de reaseguro", señaló.

La dependencia explicó que en el caso de México, sólo participan empresas con alta calidad de solvencia.

Hacienda precisó que las aseguradoras comenzaron ya la operación de reportes de siniestros y valuación de los mismos, mientras que el sector reportará de manera quincenal el avance de la atención que brindará a los asegurados.

En la reunión participaron también el director ejecutivo de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Recaredo Arias, y la subsecretaria de Hacienda, Vanessa Rubio.

Asistió además el presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Mario di Constanzo, entre otros.

"Se confirmó que el nivel de reservas, capital y solvencia financiera del sector asegurador mexicano es robusto y suficiente para atender a la población, empresas y dependencias del gobierno federal afectadas por los recientes desastres naturales ocurridos en nuestro país", agregó.

Septiembre ha sido un mes particularmente catastrófico para México en materia de desastres naturales, los cuales han dejado más de 400 muertos y daños a cerca de 190.000 inmuebles, de acuerdo con datos de la Presidencia mexicana.

El pasado 1 de septiembre, la tormenta tropical Lidia azotó el estado de Baja California Sur (noroeste), y unos días después, el sur y el sureste del país sufrieron el golpe de un terremoto de 8,2 grados en la escala de Richter, el de mayor intensidad en un siglo en México.

El 19 de septiembre, un sismo de 7,1 grados volvió a sacudir la zona centro del país, con saldo hasta ahora de al menos 333 fallecidos y graves daños en la Ciudad de México, además de los estados de México, Morelos, Puebla, Oaxaca y Guerrero.