Un alza en el precio de los vehículos ecuatorianos y pérdida en la competitividad de las ensambladoras es lo que la industria prevé si el Gobierno establece aranceles a la importación de partes de autos (CKD), que actualmente entran exoneradas del pago de tributos.

El sector automotor recibió con desaliento el anuncio que efectuó este lunes la ministra de la Producción, Nathalie Cely, quien anticipó que se fijarán medidas a la importación de CKD, debido a que no se ha observado reducciones significativas en los precios al consumidor ni incrementos sostenidos en la productividad.

Clemente Ponce, director ejecutivo de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), mostró su desacuerdo con la fijación de aranceles para los CKD porque, dependiendo del nivel arancelario, cree que eso perjudicaría a las ensambladoras restándoles competitividad.

A criterio de Ponce, el efecto probable de la medida es que se traslade el costo de esos aranceles al precio al consumidor, lo que provocaría un alza en los vehículos nacionales. En el país, Chevrolet, Mazda y Kia ensamblan varios modelos.

La medida, según Ponce, “es un absurdo”, porque además, rompería con convenios automotrices fijados con Colombia que establecen la liberación de aranceles para los CKD.

Al hablar de la medida, Cely explicó el lunes que no quieren “una industria donde la productividad no se note y sobre todo el consumidor no se vea beneficiado, por ejemplo, en una reducción de precios”.

Para la industria, la disminución de los precios de los autos ensamblados en Ecuador se puede conseguir rebajando el tributo que pagan los importados, pues estos, de alguna manera, marcan los precios.

Según la Aeade, un arancel para los CKD no sería óptimo en momentos que se ha logrado bajar la importación de vehículos armados y partes en un 18,82%. En el primer cuatrimestre, las compras al exterior de carros cayeron 17,51%, mientras que las de CKD, 21,49%. Esas cifras el sector se las dio a conocer a la ministra Cely en una carta el 16 de mayo.

Más tributos

Cilindraje: Desde enero rige un incremento de arancel del 5% para los vehículos importados de hasta 1.900 cc.

Reforma: El nuevo proyecto de reforma tributaria plantea un nuevo impuesto ‘verde’ que sería proporcional al precio y al cilindraje de los vehículos.