PEKIN. La economía manufacturera de China tuvo un moderado rebote en agosto tras desacelerarse durante varios meses bajo el peso de las medidas gubernamentales para controlar el crédito y detener la especulación inmobiliaria.

Pese a señales alentadoras en un par de sondeos empresariales divulgados este miércoles, algunos analistas advirtieron que la robusta economía doméstica podría tener que luchar contra los nubarrones originados en una floja demanda externa, especialmente de Estados Unidos.

"Esto reconfirma nuestra idea de que China se está moderando" en su crecimiento, dijo Qu Hongbin, economista jefe para China del HSBC.

Qu formuló ese comentario al referirse al índice de gerentes de compra que elabora el banco, que subió a un máximo de tres meses a 51,9 en agosto desde el 49,4 en julio.

El índice de gerentes de compra que elabora la Federación China de Logística y Compra también subió, a 51,7 desde 51,2.

Los inversores se alegraron con las noticias. El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas ganaba un 1,4%, mientras los precios de los metales subían anticipando una demanda más fuerte.

"Tras los flojos datos de Estados Unidos que escuchamos durante agosto, las cifras chinas son un soplo de vida para empezar el nuevo mes", dijo un operador del mercado de metales en Perth.

El incremento en el índice oficial estuvo cerca del pronóstico promedio en una encuesta de Reuters, que fue del 51,8. Un número por encima de 50 denota crecimiento, y por debajo de ese nivel indica una contracción respecto al mes anterior.

Ambos indicadores habían mostrado una tendencia a la baja anteriormente, desde enero en el caso del índice del HSBC y desde abril en el oficial.

Eso había alimentado temores de que Pekín podría haberse extralimitado en sus ajustes a una economía que se ha convertido en un motor fundamental del crecimiento mundial.