Rio de Janeiro.- El sector de servicios de Brasil, que responde a cerca del 70% del Producto Interior Bruto (PIB), abrió 7.800 nuevas empresas en 2016, en plena recesión económica, pero perdió 410.489 puestos de trabajo en el mismo período.

Los datos, divulgados este viernes por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), indican que el sector de servicios logró recuperarse de las pérdidas de 2015, cuando Brasil entró en recesión económica (el PIB cayó un 3,5%) y ello provocó el cierre de 17.800 establecimientos. Sin embargo, los empleos en el sector se redujeron un 3,2% en comparación con 2015.

En 2016, además de crearse 7.800 nuevas empresas de servicios, los ingresos brutos del sector crecieron un 2,91% en comparación con 2015. Al finalizar 2016, Brasil contaba con 1,311 millones de empresas activas en el sector de servicios (excluyendo los financieros), en los que trabajaban 12,3 millones de personas.

El sector generó aquel año 1,5 trillones de reales (US$375.000 millones) en ingresos operacionales líquidos, y 871.700 millones de reales (US$217.925 millones) en valor adicional bruto, según el IBGE.

Entre los siete segmentos analizados por el instituto, las empresas de transportes, servicios auxiliares a los transportes y correos fueron los responsables por el 28,3% de los ingresos operacionales líquidos, seguidos muy de cerca por los servicios profesionales, administrativos y complementarios (27,8%).

De los 12,3 millones de personas que trabajaban en 2016 en el sector de servicios, el 39,9% lo hacía en el segmento de servicios profesionales, administrativos y complementarios, seguido del de servicios prestados a las familias (22,6%) y los transportes, servicios auxiliares a los transportes y correos (20,4%).

Las empresas del sector de servicios de Brasil tenían una media de 9 empleados en 2016, con un sueldo medio de 2.048 reales (US$500).

La región del sureste del país, la más rica y poblada, concentraba el 57,2% de todas las empresas del sector y respondía por el 64,8% de todos los ingresos brutos generados, el 57,6% de los puestos de trabajo y el 64% de los salarios pagados.

Apenas el estado de Sao Paulo, el más rico y poblado del país, concentró el 42,1% de todos los ingresos brutos de los servicios brasileños, según el IBGE.

Brasil sufrió en 2016 los efectos de la crisis económica, iniciada a mediados de 2014, y cerró el año con una contracción del PIB del 3,5%, el mismo resultado negativo que en 2015. Ello provocó un aumento del desempleo en todo el país.

En 2017, la economía brasileña creció un 1% y la previsión para este año es que lo haga entre un 1,5 y un 1,6%.