Río de Janeiro. El sector brasileño de servicios, que representa cerca del 75% del Producto Interno Bruto (PIB), se contrajo un 1,5% en el primer trimestre en comparación con el mismo período del año pasado y cedió un 0,9% respecto al cuarto trimestre del año anterior, informó este martes el gobierno.

Según los datos presentados por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), en marzo pasado el sector de servicios se contrajo un 0,2% en comparación con febrero, aunque subió un 0,8% respecto a marzo de 2017.

En el acumulado de los 12 meses hasta marzo, el sector se contrajo un 2% en la misma comparación con el año pasado, al mantener el ritmo negativo iniciado en junio de 2015.

El resultado muestra, sin embargo, una desaceleración inferior a la de abril de 2017, cuando el descenso fue del 5,1%.

De acuerdo con el IBGE, el resultado del primer trimestre muestra que el sector de servicios, tras haber alcanzado en marzo de 2017 el menor nivel de su historia, todavía no se recupera de forma plena de los efectos de la recesión que sufrió Brasil entre 2015 y 2016.

"De los últimos 36 resultados en la comparación anual, apenas en diciembre del año pasado el resultado fue positivo, tras 32 resultados negativos, y los tres resultados de este año siguen negativos", resaltó IBGE.

"De los últimos 36 resultados en la comparación anual, apenas en diciembre del año pasado el resultado fue positivo, tras 32 resultados negativos, y los tres resultados de este año siguen negativos", resaltó.

En marzo pasado, el sector estaba apenas un 0,8% por encima del punto más bajo de su historia y un 12,8% inferior del nivel más alto.

En el tercer mes del año hubo un descenso en tres de las cinco actividades del sector de servicios analizadas en comparación con febrero.

El segmento de servicios profesionales, administrativos y complementarios tuvo una retracción en marzo de 1,8%; transportes, servicios auxiliares y correos de 0,8%; y otros servicios de 0,4%.

El resultado del primer trimestre muestra la lenta recuperación de la economía brasileña, que tras dejar atrás la peor recesión de su historia entre 2015 y 2016, se expandió un 1% en 2017.

Se registra todavía, sin embargo, un alto desempleo, que al finalizar el primer trimestre alcanzó a 13,7 millones de personas, es decir, el 13,1% de la población económicamente activa, además de un menor consumo interno por la restricción al crédito.

El mercado financiero brasileño espera que la economía del país sudamericano crezca un 2,51% para este año.