Atenas. Una amortización de un 50% sobre las tenencias de deuda de Grecia, parte del acuerdo de canje de deuda del país, no basta para poner la gigantesca deuda griega en una posición viable, declaró un asesor de Wolfgang Schaeuble, el Ministro de Finanzas alemán, en entrevista con un diario local.

Por semanas, bancos y fondos de inversión han estado negociando con Atenas un esquema de canje de bonos que busca reducir el ratio deuda-producto interno bruto desde un 160% a una proporción más manejable de un 120% para el año 2020.

El esquema es parte de un segundo paquete de rescate por 130.000 millones de euros (US$165.998 millones) para el país, sin el cual Grecia se arriesga a caer en una moratoria.

Bajo la denominada "Implicación del sector privado" (PSI, en sus siglas en inglés), los inversores aceptarán voluntariamente un descuento nominal de un 50% sobre sus tenencias de bonos griegos a cambio de una mezcla de efectivo y nuevos bonos.

En una entrevista para la edición del domingo de To Vima, Clemens Fuest, manifestó que la quita de la deuda griega debería superar el 50% acordado para ayudar a Grecia a pagar su deuda.

"Esta tasa (de un 50%) fue acompañada por la idea de que estaría asociada con un programa de consolidación económica de largo plazo, que reduciría la deuda acumulada a un 120% de su Producto Interno Bruto para el 2020", dijo.

"Pero ya teníamos (una deuda de) un 120% al comienzo de la crisis. Entonces la reducción debe ser mayor que un 50%", indicó.

Grecia quiere que los inversores participen voluntariamente en la PSI a fin de evitar provocar un evento de crédito para el país, pero Fuest informó que eso ponía el acuerdo en riesgo y que el canje debería ser obligatorio.

"En mi opinión, Grecia ya ha caído en moratoria", mencionó, agregando que "creo que lo mejor sería decir honestamente que el gobierno no puede pagar su deuda. De esa forma, se podría lograr un mejor acuerdo".

Un funcionario del Ministerio de Finanzas griego dijo la semana pasada que esperaban que el esquema PSI estuviera completo a mediados de enero para que el país pudiera concluir las negociaciones sobre los términos de su segundo rescate.

Pero Fuest advirtió que la PSI no podría ayudar por sí sola a Grecia a menos que haya una reforma de su economía y no descartó que la nación tuviera que dejar la zona euro, diciendo que "espero que eso no ocurra".