Brasilia. La seguridad social brasileña registró un déficit de 268.800 millones de reales (US$84.000 millones) en 2017, el mayor saldo negativo de la serie histórica iniciada en 1995, informó este lunes la Secretaría de Previsión Social.

De acuerdo con el reporte de la entidad ligada al Ministerio de Hacienda, el déficit ascendió a 2,8% del Producto Interno Bruto (PIB), ante 2,4% en 2016.

El resultado considera los números del Instituto Nacional del Seguro Social (INSS) y los empleados de la Unión Federal.

El déficit de la seguridad social del sector urbano llegó a 71.709 millones de reales (US$22.400 millones) y el del sector rural a 110.740 millones de reales (US$34.600 millones).

El secretario de Previsión Social, Marcelo Caetano, defendió la reforma de pensiones enviada por el gobierno al Congreso, la cual debe ser votada por la Cámara de Diputados el 19 de febrero próximo.

Caetano destacó que si se aprueba hasta marzo, la reforma podrá proporcionar una reducción de hasta 6.000 millones de reales (US$1.875 millones) en el déficit del sistema este año.

Para 2018, la estimación prevista en el presupuesto es de un déficit de 192.842 millones de reales (US$60.200 millones) en el INSS.

En la evaluación de Caetano, el país todavía tiene una oportunidad de hacer una reforma de la previsión y evitar situaciones como Portugal y Grecia, donde los beneficios debieron ser reducidos.