Washington. El Senado de Estados Unidos aprobó en la medianoche del lunes un plan para evitar el denominado "precipicio fiscal". El documento extendería las actuales tasas de impuestos para la mayoría de los hogares estadounidenses y pospondría dos meses los recortes automáticos del gasto público.

El proyecto de ley logró su aprobación, que se produjo unas dos horas después de que se superara la fecha límite del 31 de diciembre de 2012, en la cámara alta del Congreso estadounidense con 89 votos a favor y ocho en contra.

Un acuerdo surgió la noche del lunes tras un día de intensas negociaciones, después de que tanto el Partido Demócrata como el Partido Republicano realizaran esfuerzos desesperados para zanjar sus diferencias.

En virtud del plan, se prevendría la subida de impuestos sobre individuos con ingresos anuales inferiores a US$400.000, u hogares cuyos ingresos lleguen a un máximo de US$450.000.

Además, el inicio de los recortes automáticos del gasto público durante diez años, por valor de US$1,2 billones, conocidos como "secuestro", se pospondría dos meses. Originalmente, se había previsto que los recortes empezaran al comienzo del año nuevo.

Conforme al pacto, los seguros de desempleo que benefician a alrededor de dos millones de parados de larga duración se extenderían un año más.

Los republicanos se han retractado de su prolongada resistencia al aumento de impuestos y han aceptado un retraso en los recortes del gasto público. Por su parte, los demócratas transigieron en el umbral de ingresos para la subida de impuestos y atenuaron su postura con respecto a los impuestos de bienes raíces.

Actualmente, el plan aún está a la espera de la aprobación de la Cámara de Representantes, de mayoría republicana y que se encuentra en receso hasta el mediodía del martes, por eso se espera la celebración de una votación este martes lo más temprano. Por el momento, no está claro si el documento conseguirá un apoyo suficiente entre los republicanos.

"La Cámara de Representantes honrará su compromiso de considerar el acuerdo del Senado, si éste logra la aprobación. No se tomarán decisiones sobre si la Cámara intentará aceptar o enmendar rápidamente la medida, hasta que los miembros de la Cámara -- y el pueblo estadounidense -- hayan podido revisar la legislación", declararon los líderes del Partido Republicano en la cámara baja a través de un comunicado conjunto.

"Aún tenemos mucho más trabajo que hacer. Todavía hay déficits con los que tenemos que lidiar. Todavía tenemos que pensar en las formas para poner a nuestra economía en una trayectoria de crecimiento a largo plazo", dijo ayer lunes el presidente de EEUU, Barack Obama.

El fracaso de lograr un acuerdo en el Congreso para este martes significa que EEUU ha caído técnicamente en el "abismo", por lo menos de manera temporal. Los analistas, no obstante, coincidieron en señalar que los congresistas recurrirían a medidas retroactivas en los próximos días para invertir la situación.