El Senado italiano aprobó en un voto de confianza el decreto "Salva-Italia", como se denomina el severo plan de ajuste de más de 30.000 millones de euros del primer ministro, Mario Monti, concebido por el economista para salir de la crisis de la deuda que sacude Italia.

Por 257 votos a favor y 41 en contra, la Cámara alta ratificó el texto de la norma mediante una moción de confianza planteada por el Ejecutivo, después de que el plan fuera aprobado por la Cámara de los diputados el pasado viernes.

El decreto recibió el apoyo del Pueblo de la Libertad, la formación del expremier Silvio Berlusconi, del Partido Democrático y el llamado Tercer Polo de centroderecha, mientras -igual que en Diputados- tanto la Liga Norte (LN), antiguos socios de Berlusconi, como Italia de los Valores (IDV) votaron "no", rechazo al que se sumaron Sudtiroler Volkspartei y Union Valdotaine.

La de hoy es la segunda cuestión de confianza a la que se somete con éxito el gobierno tecnócrata desde su investidura, luego de la sorteada favorablemente el pasado viernes en la Cámara de los Diputados.

El recurso del voto de confianza permite acelerar los trámites de aprobación del plan pues evita el debate de las enmiendas.

Antes de la votación, Monti habia dicho que la aprobación del decreto era "extraordinariamente urgente pues pone a Italia en situación para luchar con la cabeza alta contra la crisis más grave de Europa".

Felice Belisario, portavoz de IDV en el Senado, dijo en su intervención en el Senado, previa a la votación, que el plan de austeridad de Monti -redactado por el Ejecutivo en 17 días- es "desequilibrado y depresivo" en términos económicos.

Belisario exigió que los sacrificios "los hagan de verdad todos", según informó la agencia de noticias DPA.

Por su parte, el portavoz de la LN, Federico Bricolo, pidió a los legisladores no olvidar que el Parlamento representa al pueblo y hay "miles de personas que no están de acuerdo con este plan de ajuste y piden que se escuche su voz".

Una vez más tanto el partido conservador de Berlusconi, el Pueblo de la Libertad (PDL), como el de centroizquierda Partido Demócrata (PD) y el llamado "Tercer Polo" de centroderecha dieron su apoyo al Ejecutivo, según declalaron "por responsabilidad", pero señalaron que había cosas que se podrían mejorar en el plan.

El plan de ajuste incluye medidas de ahorro y recaudatorias, entre las que sobresalen una extensión de la edad jubilatoria a 62 y 66 años en 2012 para mujeres y hombres, respectivamente y la incorporación del impuesto sobre bienes inmuebles a la primera vivienda y su extensión a la segunda y tercera, además de un aumento del IVA a partir de septiembre del 21% al 23%.

La norma además congela las pensiones a partir de los 1.400 euros mensuales e instaura una tasación del 0,4% para los capitales evadidos que pudieron ser regularizados durante el mandato de Berlusconi gracias a una amnistía fiscal, que en 2012 y 2013 aumentará hasta el 1% y el 1,35%, respectivamente.

Por otra parte, en las próximas semanas, el Ejecutivo de Monti intentará abordar la anunciada reforma laboral, manteniendo el diálogo con los agentes sociales, y después "profundizará en los temas del gasto público, empezando por la administración central del Estado", según explicó hoy el propio premier.